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Aplausos, agradecimientos, lágrimas, pedidas de perdón y, sobre todo, la insistencia de que hay que seguir adelante con las políticas que desde hace ocho años le han permitido al país salir adelante en muchos frentes —sobre todo la seguridad democrática—, hacen parte de todos los actos de despedida que se le vienen realizando al presidente Álvaro Uribe en todos los despachos del Ejecutivo.
El martes, en un foro sobre calidad educativa y de balance al Ministerio de Educación, el Jefe de Estado pidió perdón por los disgustos causados “afuera y algunos aquí”: “Les decía aquí a los profesores, a quienes quiero tanto, que me ayuden a que me perdonen esos disgustos que he causado, porque he tenido que preferir el interés superior de la Patria. Por defender el interés superior de la Patria siempre he tenido que causar algunos disgustos. No me he podido manejar tan bien que no hubiera causado disgustos, porque entonces no se hubiera protegido el interés superior de la Patria”, dijo.
Horas después, en el Ministerio de Defensa, durante un homenaje que le rindieron las Fuerzas Militares, su tono cambió para advertir que no se puede “aflojar” la lucha contra la “culebra” del terrorismo. “Cuidado, cuidado, cuidado con aflojarle la nuca a la culebra, porque ella está ahí medio dormida, porque la hemos debilitado, pero si le aflojamos el pescuezo vuelve a tomar oxígeno”, declaró el presidente Uribe ante los miembros de la Fuerza Pública, a los que agradeció el trabajo y acompañamiento durante sus ocho años de mandato.
Y en un claro mensaje al futuro gobierno de Juan Manuel Santos, Uribe recordó que en materia de seguridad el país todavía tiene grandes retos, como acabar con las bandas criminales y las narcoguerrillas, que, aunque se encuentran disminuidas, no están acabadas: “Algunos lo que quieren es hacer equivocar a Colombia de nuevo, para aflojarle el pescuezo a la culebra, a fin de que la culebra vuelva a tomar oxígeno y nos vuelva a envenenar. Cuidado con eso. Ahí la llevamos acosadita, no la vayan a aflojar, no la vayan a aflojar”, reiteró.
El discurso de despedida ante las Fuerzas Militares fue también una clara respuesta a los anuncios hechos por el canciller venezolano, Nicolás Maduro, en el sentido de que llevará una propuesta de paz para Colombia a la cumbre de cancilleres de Unasur, este jueves en Quito, que abordará la crisis con el vecino país. Según el Primer Mandatario, en sus ocho años de gobierno quedó demostrado que los procesos de paz se deben conducir con generosidad con los que realmente quieren reivindicar su camino, pero teniendo todo el cuidado para no volver a caer en engaños.
“Sabemos que la culebra del terrorismo, cuando siente que está asfixiada y le tenemos una horqueta en el pescuezo, ahí mismo pide procesos de paz, para que le aflojemos la horqueta, tomar oxígeno y volver a envenenar (…) Y muy hábiles como quieren internacionalizar la solicitud de oxígeno; ahora quieren internacionalizar la solicitud de que les levantemos la horqueta, para seguir envenenando a los colombianos. En esa trampita no vamos a caer”, enfatizó.
Y rompiendo el silencio de los últimos días frente a la tensa situación con Venezuela, agregó que su gobierno lo único que ha solicitado a la comunidad internacional es que cumplan con los compromisos de luchar contra el terrorismo y no albergarlo en ninguna parte. Dos caras que reflejan el sentir del presidente Álvaro Uribe a 11 días de dejar el poder.