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Aterrizar al grupo de jugadores es lo que se ha propuesto el técnico del Atlético Nacional, Luis Fernando Suárez, quien luego de la cuarta derrota en línea en el Apertura el pasado domingo frente al Quindío y que marca una de las peores rachas del equipo paisa en los últimos años, le dijo a El Espectador que optará por buscar todas las soluciones posibles para salir de la crisis deportiva de uno de los clubes grandes del fútbol profesional colombiano.
“La solución hay que buscarla por todos lados. Si hay que cambiar personas las cambiaremos, si tenemos que cambiar la actitud, lo haremos, si de pronto estamos muy relajados, apretaremos más los dientes y si estamos muy soberbios nos volveremos más humildes”, anunció el técnico verdolaga, quien dijo que por ahora no ha pensado en renunciar.
“Eso no se me ha pasado por la cabeza, lo que no quiere decir que crea que no me he equivocado. Si hay algo que cambiar, lo haré. Yo estaré hasta cuando la gente del club lo decida”, enfatizó. “Hasta ahora nadie me ha llamado del comité ejecutivo y me imagino que cuando el presidente regrese de Italia nos sentaremos a analizar este tema”, dijo.
Para Suárez, más allá de lo futbolístico, el problema pasa por la cabeza de los jugadores.
“Mentalmente nos estamos dejando llevar por el entorno y hemos caído en una ola de desaciertos. El grupo está temeroso, estático y necesita un recambio total”, analizó Suárez, quien descartó que la falta del delantero que han venido buscando sea la solución.
“Es la parte mental, es la forma como se están enfrentando los compromisos lo que tiene que cambiar. Sí, un refuerzo sería bueno, pero hay que ser conscientes de que eso no es lo que nos va a cambiar la forma de pensar”, dijo el estratega, quien pedirá a las directivas que las concentraciones en Medellín y en otras ciudades se hagan en hoteles sin todos los lujos y comodidades a las que hoy está acostumbrada la plantilla verde.
“Si tenemos que volver al barro, volver a ensuciarnos, volver a los orígenes, lo vamos a hacer para que todos recordemos de dónde venimos y que en el fútbol todos hemos tenido que hacer grandes esfuerzos. Creo que el cambio de hoteles sería un buen inicio”.
La reflexión del técnico invita a un estudio profundo en todos los frentes. “Tenemos que revisarnos todos. Si hay una respuesta tan negativa, algo estamos haciendo mal, en todo sentido, futbolístico, técnico y en cuanto a los cuidados y la manera como estamos viviendo”, dijo.
Cuatro alineaciones diferentes en los cuatro partidos del campeonato muestran el bajo nivel del grupo y las pocas opciones que le quedan al cuerpo técnico. Además, los refuerzos no han aportado lo que se esperaba, como en el caso de Aldo Ramírez, Andrés Orozco, quien fue expulsado en su debut y el peruano Juan Carlos Mariño, quien salió lesionado del partido del pasado domingo frente al Quindío.
“Tenemos deficiencias en ataque, muchas desatenciones defensivas, que nos quitan solidez en ese sentido”, analizó.
“Esto es mucho más complejo de lo que la gente cree, hay que ser claro y determinante, cuando se toman decisiones”, concluyó Suárez, quien por ahora prepara el quinto juego del torneo, el próximo fin de semana contra Tolima.