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Rafael Nadal protagonizó el viernes otro partido épico de Grand Slam y superó 6-7 (4), 6-4, 7-6 (2) , 6-7 (1), 6-4 en más de cinco horas a su compatriota Fernando Verdasco para avanzar por primera vez a la final del Abierto de Australia.
Con duración total de 5 horas y 14 minutos, fue el partido más largo en la historia del torneo, superando al de 1991, cuando Boris Becker necesitó 5 horas y 11 minutos para derrotar al italiano Omar Camporese, en un quinto set que terminó 14-12.
Nadal enfrentará en la madrugada del domingo en la final al número dos del mundo Roger Federer, quien intentará empatar el récord de Pete Sampras con sus 14 títulos de Grand Slam. El suizo avanzó a su final 18 de un grande con un triunfo en tres sets el jueves sobre Andy Roddick.
El español reconoció que será difícil recuperarse para su primera final en una cancha rápida. “Roger tiene un poco de ventaja”, indicó Rafa, cuyo mejor resultado previo en Melbourne fue las semifinales del año pasado.
“Pero quiero hacer lo mejor posible. Para mí es muy importante estar en esta final. Pase lo que pase el domingo, tuve mi mejor inicio de temporada”, fue el balance del número uno de la ATP.
Será la primera vez que Nadal y Federer se enfrenten en la final de un Grand Slam fuera de Roland Garros y Wimbledon. El español domina los duelos por 12-6.
“Jugar contra Rafa es excitante por nuestra historia y rivalidad jugando tantas finales de Grand Slams. Él es el mejor jugador del mundo por el momento y eso hará que el partido sea intrigante”, aseguró Federer.