La vergonzosa situación de Cartagena

Parece que el Partido Conservador no está dispuesto a responsabilizarse por los problemas que ha causado en Cartagena. Aunque estamos a solo seis meses de que termine el actual período de alcaldes y gobernadores, esa colectividad pretende que se nombre al tercer alcalde de la Heroica en menos de un año. ¿Para qué causar ese traumatismo institucional en una ciudad que ha sido maltratada por el caos burocrático y los avales indebidos?

05 de julio de 2019 – 02:37 p. m.

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Cuando Juan Manuel Santos estaba terminando su período presidencial dio una declaración que resume el caos de una de las ciudades que son referente de Colombia a escala internacional. “Soy el menos interesado en firmar otro decreto nombrando un nuevo alcalde”, dijo el entonces presidente, “porque ya me da es vergüenza”. No es para menos. En menos de diez años, son once los alcaldes que ha tenido Cartagena. Ahora, el Partido Conservador pretende que se nombre uno nuevo, justo en época electoral.

Fueron los conservadores quienes, pese a las advertencias, avalaron a Antonio Quinto Guerra Varela. El resultado fue desastroso, pues Quinto Guerra solo estuvo 15 días en el cargo de alcalde, dado que la Procuraduría encontró que estaba inhabilitado.

En reemplazo a Quinto Guerra quedó el alcalde encargado, Pedrito Pereira Caballero, quien hoy ocupa el cargo y ha sido ratificado por el presidente Iván Duque hasta el final de diciembre, cuando acaba el período de los actuales alcaldes y gobernadores. “Yo espero, alcalde Pedrito Pereira, que usted continúe en el ejercicio del cargo hasta finalizar el período en el mes de diciembre”, había dicho el mandatario, afirmando que “no podemos estar cambiando alcalde al vaivén de las circunstancias políticas”.

Esa era la postura más racional, pero esta semana el Partido Conservador envió una nueva terna al presidente, con el objetivo de que se nombre un nuevo alcalde para los seis meses que quedan de gobierno. En ella no incluyeron a Pereira. ¿Eso a quién le sirve?

Como contó La Silla Caribe, los nombres de la terna “fueron propuestos oficialmente por el representante godo Emeterio Montes, luego de que por debajo de cuerda los escogiera su tío: William Montes, exsenador conservador condenado por haber sido uno de los firmantes del llamado Pacto de Ralito”. No contento con haber avalado a una persona claramente inhabilitada, ¿ahora el Partido Conservador permite que ese tipo de influencias dicten las decisiones de la colectividad?

Es mucho lo que está en juego, pues el caos en la Alcaldía tiene varios contratos multimillonarios en veremos. En El Universal recuerdan que, por ejemplo, está pendiente la licitación para la contratación del operador del Programa de Alimentación Escolar (PAE), por un monto de $17.000 millones. ¿Cuál es el afán de poner un nuevo alcalde, que solo va a durar unos meses, justo en plena campaña electoral?

Los partidos políticos deben responder por los avales que otorgan y terminan en casos como el de Quinto Guerra. Es inaceptable que Cartagena lleve tanto tiempo en medio de un caos que afecta la legitimidad de sus instituciones. El resultado es que los problemas de fondo de la Heroica, como la tremenda desigualdad social, siguen sin solución. Eso no tiene presentación.

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