Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
‘Un Mundo 2009′ proyectará 1.500 documentales de 40 países que narran la situación de los derechos humanos en Birmania, Irán, Cachemira, la región sudanesa de Darfur, Ecuador, Venezuela, Congo y Corea del Norte, indicaron los organizadores.
En la competición oficial, 16 documentales optarán a los premios a la mejor película y mejor director. Entre ellos, Bagatela, del colombiano Jorge Caballero Ramos, que echa una mirada a los fallos en el sistema jurídico de su país, que castiga los pequeños delitos pero no mitiga la supuesta falta de justicia social.
También Syntoniser Amani, del español Germán Reyes, que aborda el proceso de paz en Burundi, tras las matanzas de intelectuales hutus perpetradas por el régimen en 1972, lo que llevó a la formación del Frente Nacional de Liberación, con el que el Gobierno burundés trata ahora de dialogar.
Y Because we were born, una coproducción franco-brasileña dirigida por Jean-Pierre Duret y Andrea Santana, en la que dos chicos de 14 y 15 años tratan de sobrevivir en una favela de Sao Paulo.
Fuera de competición se podrá ver Made in L.A., de la española Almudena Carracedo, trata sobre los derechos laborales de la población trabajadora latina en EE.UU., y Cocais, the reinvented town, de la brasileña Inés Cardoso, que cuenta la vida de un hospital psiquiátrico en Cocais.
En la sección Europa sin barreras habrá otra muestra del cine documental español, en este caso la premiada El cielo gira, de Mercedes Álvarez, que trata de la última generación que queda en el pueblo de Aldealseñor antes de que se extinga definitivamente la vida en la localidad de los páramos altos de Soria.
El certamen cinematográfico contará con una única película de ficción, El paso, sobre las penalidades de una joven viuda con siete hijos, de la etnia romaní, y que vive en un piso del centro de Praga.
Aquí, debido a la corrupción de la municipalidad, es obligada impunemente a trasladarse de su casa, para ir a parar a un piso de protección oficial de dos habitaciones situado en las afueras.
Dirigida por Zdenek Tyc e interpretada por la actriz no profesional Irena Horváthová, la película pasa revista a los clichés y prejuicios en la sociedad checa contra la población gitana.