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Aunque el 25% de los fumadores la desarrollan, los especialistas aseguran que a la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) aún no se la prestado la suficiente atención.
La EPOC, que resulta principalmente del desarrollo de bronquitis crónica y enfisema, termina por obstruir las vías respiratorias de manera progresiva y no reversible. La enfermedad puede controlarse pero no tiene cura. Se estima que más de 64 millones de personas la padecen y en cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) está cobrando 3 millones de vidas al año en el mundo.
El doctor Bartolome Celli, especialista en medicina pulmonar, profesor de la Escuela Médica de Harvard y miembro de la División de Medicina Pulmonar del Hospital Brigham and Women’s de Boston (EE.UU.), explica que la falta de diagnóstico está haciendo que los pacientes con EPOC, de 50 y 60 años, sólo atiendan la enfermedad cuado se encuentra gravemente avanzada, casi 20 años después de que la comienzan a desarrollar. El experto llegó a Bogotá para participar en la celebración de los 20 años de la Fundación Neumológica Colombiana.
¿Qué recomienda para evitarla?
Que las personas se alejen del cigarrillo y los que no lo logren, que se realicen exámenes cada año para ver que sus pulmones anden bien. Hay que prestar atención a los síntomas: poco a poco el aire comienza a faltar, produciendo asfixia y el cuerpo se debilita hasta que se pierde habilidad para moverse.
¿La EPOC puede catalogarse como terminal?
Esta es una enfermedad tan compleja como la hipertensión arterial, ambas son tratables pero no curables. Requieren un tratamiento prolongado y supervisado que incluye broncodilatadores. Si la EPOC está muy avanzada se requerirá utilizar tanques de oxígeno para que el paciente pueda respirar bien.
La OMS asegura que el 90% de muertes por EPOC se producen en países de bajos y medianos ingresos, ¿a qué se debe esto?
Aunque siempre se ha relacionado la enfermedad con el consumo de cigarrillo, ahora sabemos que las personas expuestas al humo de la calefacción o los fogones de leña la están desarrollando. Esta situación se registra más en países de pocos recursos.