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Es tal la expectativa por el futuro del referendo reeleccionista, que el voto en blanco empieza a perfilarse como una alternativa de doble filo. Por un lado, simpatizantes del Gobierno creen que puede ser útil para viabilizar la segunda reelección del presidente Álvaro Uribe en caso de que el fallo de la Corte Constitucional sobre el referendo sea favorable, pero se demore en salir. En la otra orilla los antiuribistas piensan en él como la fórmula para evitar dicha reelección.
José Vicente Sánchez Barrera, abogado especialista en Derecho Electoral y Penal de la Universidad del Rosario, cree que debido a la carrera de obstáculos que ha enfrentado el referendo, la reelección se podría frustrar por tiempo, si para el 12 de marzo, fecha en que vence el plazo de inscripciones el Presidente no ha oficializado su aspiración. La solución para el académico es acudir al artículo 258 de la Constitución, que consagra que si en la primera vuelta los votos en blanco superan los votos válidos, deberán repetirse los comicios con candidatos diferentes. De ese modo, Uribe podría presentarse.
Según su teoría bastaría con hacer un llamado a los colombianos que firmaron la convocatoria de referendo para que voten en blanco de manera que las elecciones se vuelvan a convocar con la participación del Jefe de Estado.
En contraste, el ex presidente Ernesto Samper ha insistido en promover el voto en blanco, pero en caso de que el presidente Uribe sí sea candidato. Su propuesta consiste en que si el Presidente va, los demás candidatos se retiren y juntos inviten a votar en blanco para que las elecciones con Uribe sean anuladas y se vuelvan a convocar con los actuales candidatos.
Samper Pizano piensa que el voto en blanco es una “respuesta institucional” al uribismo. “Yo no vacilaría en recomendarle al liberalismo que se abstenga de concurrir a votar el referendo y vote en blanco en las presidenciales… Sería una histórica lección de democracia frente al mundo”, agregó el ex presidente.
Sin embargo, sectores de la oposición como el senador del Polo Democrático Alternativo Germán Navas Talero, creen que la idea que plantea el académico es “muy optimista” y agregó: “Me parece divertida la posición del profesor de derecho, porque es hacerse ilusiones a estas alturas, cuando Uribe está tan de capa caída. Si no les alcanza el tiempo para la inscripción, me parece el colmo de la desconfianza con Arias, Santos y todos ellos. Son patadas de ahogado”.
Por su parte, el promotor del referendo y presidente de la Asociación Colombia Primero, Carlos Alberto Jaramillo, asegura que en este momento no están pensando en alguna opción distinta a la participación del pueblo en el referendo, pero en la eventualidad de que los tiempos no se dieran, “en medio de la tristeza se entraría a estudiar la norma constitucional del voto en blanco”. Y en respuesta a Navas Talero, Jaramillo sostuvo que el Presidente se ha caracterizado por convocar mayorías, como lo hizo en las elecciones de 2006, cuando alcanzó cerca de 7,4 millones de votos.
Claro que el voto en blanco no ha alcanzado mayorías en ninguno de los escrutinios nacionales. Por ejemplo, en las presidenciales de 2006 fueron registrados 230.749 votos. No obstante, en escrutinios locales sí se ha impuesto el voto en blanco, como ocurrió en Maní, Casanare, en las elecciones para alcalde en 2007. En cambio lo que sí ha marcado un gran impacto es la abstención: basta recordar las consultas internas de septiembre pasado, en las que hubo escasa asistencia de la gente a las urnas.