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Hoy cierra en Cartagena el XXVII Congreso Nacional de Asocajas, “Compromiso del subsidio familiar con el campo”. El evento tuvo la oportunidad de contar con la presencia de más de 500 asistentes y con panelistas que discutieron el panorama de este modelo de beneficio laboral en Colombia.
El Espectador habló con el presidente de Asocajas, Álvaro José Cobo, quien explicó que, si bien su sector ha tenido un comportamiento saludable en los últimos años, beneficiando a millones de colombianos, todavía existen tareas pendientes. Una de ellas, y tal vez la más importante, es llevar este modelo de beneficios al campo.
¿Cómo les fue a las cajas de compensación en 2014?
En el año 2014 registramos un crecimiento de 12,8% de trabajadores afiliados a las cajas de compensación familiar. En este año distribuimos $1,5 billones en cuotas monetarias, $1.2 billones para educación, recreación y turismo, así como créditos de servicios sociales. También destinamos para subsidios de $534.000 millones en vivienda, y $1,15 billones fueron para fondos orientados a la niñez, trabajadores cesantes y como contribución al régimen subsidiado de salud (Fosyga).
Quedan dos meses para que termine 2015. ¿Cuál es el balance parcial de las cajas de compensación en este año?
El balance parcial es muy positivo. Con la prestación de servicios logramos inclusión social y acceso a los servicios sociales de recreación, turismo, subsidios para vivienda y educación. En total llegamos a cerca de 23 millones de colombianos.
¿Cuáles son las metas para 2016?
La principal meta es lograr más cobertura del Sistema de Subsidio Familiar en una población potencial de cerca de 4 millones de colombianos que esperamos continuar afiliando, que son los 736.000 trabajadores del servicio doméstico, las 75.000 madres comunitarias, los 1’442.000 trabajadores por día y 1’600.000 pensionados.
¿Cuáles son las tareas pendientes de las cajas de compensación?
La principal tarea es y seguirá siendo que los trabajadores mejoren su calidad de vida. Además queremos reforzar la presencia de las cajas de compensación familiar en el nuevo país, en especial en el sector rural.
¿Para qué ha servido el congreso de este año en esa tarea?
La realización del XXVII Congreso de las Cajas de Compensación Familiar tiene como tema central el compromiso del subsidio familiar con el campo. Ello implica destinar recursos importantes, con modelos innovadores, para adecuar nuestros servicios a las necesidades de la población rural afiliada. Pero además estamos invitando al Gobierno para que esta cobertura se extienda a población no afiliada, que con recursos del presupuesto nacional se pueda beneficiar también de los programas de nuestros afiliados, en una alianza de alto impacto social.
¿Qué es lo que más preocupa a las cajas de compensación?
La mayor preocupación son las voces que desde algunos centros de pensamiento se levantan con alguna regularidad e insistencia sobre el recorte o la supresión de los aportes que los empleadores hacen para el subsidio familiar de sus trabajadores, bajo el pretexto de que es un aporte parafiscal o una sobrecarga a la nómina. Predican que la competitividad y eficiencia de las empresas se mejoran a costa del trabajador. Nada más lejano de la realidad, porque es precisamente el bienestar del trabajador el que permite mejorar esa eficiencia.
Se dice que en 2016 se firmará la paz. ¿Cuál será el papel de las cajas de compensación a partir de ese momento?
Las cajas de compensación familiar respaldamos plenamente el proceso de paz. En el posconflicto podemos ser promotoras de esquemas de aseguramiento que nos permitan superar este medio siglo en guerra. El papel que pueden desempeñar las cajas a través del modelo de subsidio familiar, que en las urbes beneficia a 23 millones de colombianos, podría extenderse al campo para impactar positivamente a 3 millones de personas más durante los siguientes años.
¿Cómo piensan lograrlo?
Con el acompañamiento de expertos, que han estudiado el desarrollo rural, estamos definiendo el modelo más adecuado para hacer realidad este objetivo. En nuestro congreso nacional presentaremos el plan de ruta que desde el sector pondremos en marcha. Hemos adelantado una investigación sobre el sector rural, la estructura, las oportunidades y los desafíos que representa para el sector extender el subsidio familiar al campo.
El Sistema del Subsidio Familiar es idóneo para atender las necesidades de una sociedad en el posconflicto, una sociedad que demanda servicios sociales de alta calidad y bajo los presupuestos de integración, bienestar general y el otorgamiento de las mejores condiciones de vida para los ciudadanos.