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Sí rectificó. El procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez, aceptó que algunas de sus declaraciones respecto al aborto y la llamada pastilla del día después no eran acertadas. Pero, al momento, anunció que solicitará la nulidad del fallo de la Corte Constitucional que lo obligó a rectificar por “graves deficiencias e inconsistencias en su contenido” y aseveró: “El país puede estar tranquilo y tener la certeza de que el procurador general no ha mentido, ni hemos faltado a la verdad ni hemos manipulado información alguna”.
Y agregó: “La Procuraduría General habla claro y de frente sin asombro vindicativo, soy respetuoso del ordenamiento jurídico tanto para cumplirlo como para seguir defendiendo el derecho a la vida desde la muerte natural, de todas las mujeres y el más indefenso de los seres humanos, el que está por nacer”. Además, confirmó en su cargo a las procuradoras delegadas para la familia, Ilva Myriam Hoyos, y para la Función Pública, María Eugenia Carreño, que habían presentado su carta de renuncia cuando se supo del fallo de la Corte Constitucional.
Lo que el procurador debía rectificar era un comunicado del 21 de octubre de 2009 en el que se refirió como campañas de promoción del aborto a las campañas de promoción de los derechos sexuales y reproductivos que la Corte Constitucional le ordenó realizar al Ministerio de Educación, a través de la sentencia T-388 de 2009 y unas declaraciones que hizo el 7 de diciembre de 2009, que aparecieron en El Espectador y en las que Ordóñez aseguró que la llamada píldora del día después era abortiva cuando no lo es.
Ordóñez rectificó pero en el aire quedó que lo hizo a regañadientes y a medias. Por lo menos así lo consideró la activista por los derechos de las mujeres y defensora de la despenalización del aborto Mónica Roa, quien destacó que el jefe del Ministerio Público hubiese rectificado, pero dijo que esto no significa que el debate se haya cerrado y que no se siga criticando al procurador por sus posiciones.
Asimismo dijo: “Es lamentable que se necesitara un regaño de la Corte Constitucional y del presidente para que el procurador rectificara. Alguien que actúe así no merece ese cargo. Él está para que, junto con la ciudadanía, controle a los funcionarios judiciales que no respetan los derechos humanos. En este caso no es justo que sea a él a quien se deba controlar. Es triste que hayan tenido que morir tantas mujeres para que se llegara a esto”.
Sin embargo, resaltó que con la rectificación ya no habrá excusas para que el Ministerio de Educación no dicte cátedra para que los niños conozcan sus derechos sexuales y reproductivos y para que el Ministerio de Salud incluya el misoprostol —la pastilla del día después— en el Plan Obligatorio de Salud. Por su parte, el abogado Germán Humberto Rincón Perfetti, defensor de los derechos de los homosexuales, aseguró: “El procurador puede pedir las nulidades que quiera, lo curioso es que siempre lo haga con los mismos temas: homosexuales, derechos de las mujeres y aborto. El procurador actual es una amenaza al Estado de derecho, porque nunca se sabe dónde comienza el funcionario y termina el ciudadano. Está violando un principio, es una amenaza para la democracia”.
En la otra orilla, el presidente del Partido Conservador, el senador José Darío Salazar, aseveró: “Los proabortistas venían buscando que la Corte Constitucional dijera que el aborto es un derecho fundamental. El fallo obligó al procurador a rectificar, pero bajo ningún motivo les dio la razón a los abortistas. La doctora Mónica Roa, en su intención de atacar al procurador, ganó una gran batalla, pero le dio al procurador argumentos para decir que el aborto es un delito, sin desconocer que, en una decisión desacertada para mí, fue despenalizado en tres condiciones”.
Y agregó: “El procurador al aceptar el fallo de la Corte demuestra que es una persona respetuosa del derecho. Él en su rectificación aceptó lo que dice la Corte, pero creo que en el fondo el procurador sigue pensando como pensamos muchos colombianos: que esas píldoras son abortivas”.
El debate está candente, a escasas semanas de que el país sepa si el procurador será reelecto o no. Ordóñez anunció que seguirá opinando respecto al aborto. “El debate no ha terminado, la situación científica y técnica continuará”, comentó. A lo que Mónica Roa respondió: “Con Ordóñez o sin él seguiremos en lo nuestro”.