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En una carpa azul claro, levantada en la cancha de fútbol frente a la Alcaldía de La Pintada (Antioquia), permanece Martha Lilia Serna con su esposo, su hijo y sus suegros. Allí han pasado las últimas tres semanas. Antes estuvieron en un salón de la Institución Educativa La Pintada, desde el pasado mes de noviembre cuando el invierno los dejó sin casa. “Los aguaceros se llevaron parte del terreno, pero afortunadamente estamos bien”, y agrega: “el alcalde ha estado muy pendiente y no nos falta nada. Esta carpa es muy cómoda gracias a Dios, porque no hemos podido encontrar casa para arrendar”.
Otras cuatro familias están en este albergue improvisado. Ellas hacen parte de las 114 damnificadas por el invierno en el municipio de La Pintada, donde los fuertes aguaceros desbordaron el río Cauca, que arrasó a su paso cientos de hectáreas, viviendas y animales.
Para reconstruir las 114 viviendas que se necesitan en este municipio, se pondrá en marcha un proyecto con Empresas Públicas de Medellín, denominado Aldeas. Las casas serán levantadas no en ladrillo, sino en madera. “Nosotros tenemos el lote de 3,5 hectáreas para construir 100 viviendas con apoyo de la Gobernación, la Corporación Antioquia Presente, el Gobierno Nacional y EPM”, asegura Geovanny Romero, secretario de Planeación del municipio.
Martha Lilia será una de las personas damnificadas que tendrán prioridad para acceder a las 100 viviendas “no veo la hora de tener otra vez mi casa, estar por ahí es muy duro”.
Proyecto Aldeas
Por efectos del invierno en Antioquia se deben reconstruir 11.792 viviendas en 23 municipios. Para el primer semestre están previstas 6.458, para lo cual el Gobierno Nacional aportará $75.000 millones, las administraciones municipales los lotes por un valor de $155.000 millones, la Gobernación mediante el programa Viva la cofinanciación y EPM $22.000 millones.
Para la construcción de 1.500 viviendas se utilizará la madera del pino pátula que EPM tiene para la protección de sus embalses y mantener la flora y la fauna. Por primera vez se realizará un proyecto como este. Según Juan David Valderrama, asesor de Proyectos Especiales de EPM, esta madera de 40 años ya hay que sacarla para reforestar y con ella se tienen dos alternativas: venderla en la bolsa o incluirla en un programa de responsabilidad social empresarial, y EPM optó por lo segundo. “Queremos aportarla para construir vivienda digna, nosotros las entregamos terminadas y con los servicios sanitarios y la energía. Cada casa tiene un costo de 22 millones de pesos, los municipios sólo aportan el lote”, asegura Valderrama.
Para estas viviendas se tienen tres diseños de 42, 49 y 54 metros, unas para la zona rural y las otras para la zona urbana. Su construcción tarda entre 5 y 6 meses. “A cada familia se le entregará un catálogo de cuidado, cada casa puede durar hasta 50 años, son termoacústicas, sismorresistentes. Es un proyecto muy bonito con el que queremos solucionar el problema de vivienda dándole buen uso a la madera y así reforestamos los bosques”, comenta Valderrama.
Los municipios que se beneficiaran inicialmente, en el Bajo Cauca, son Caucasia (300 viviendas), Nechí (200), en el suroeste Venecia (100), La Pintada (100), y en el Área Metropolitana, Bello con 100 viviendas para las familias damnificadas por el alud en el barrio La Gabriela, que dejó más de 80 personas muertas.
La idea de apoyar a los municipios en la reconstrucción de las viviendas a través de EPM “surge de un pensamiento del alcalde de Medellín, quien dice que los municipios tienen que ser sostenibles y para que Medellín sea sostenible, la mejor forma es invertir en Antioquia y esto se puede hacer a través de EPM, porque Medellín no puede invertir en otro municipio”, explica Valderrama.