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Ser hincha de un equipo que en 126 años de historia apenas ha conquistado dos títulos, es un verdadero acto de amor.
Por eso, ahora que ganaron la Serie Mundial de béisbol, luego de superar en cinco enfrentamientos a los Rays de Tampa Bay, los hinchas de los Phillies de Filadelfia no quieren que termine su celebración y están dispuestos a prolongarla por varios días más.
Y es que la palabra campeón no se escuchaba en las calles de la capital del estado de Pensilvania desde 1983, cuando los 76ers. lograron el título de la liga profesional de baloncesto, NBA.
Ahora, tienen al mejor equipo de las Mayores, cuyo único antecedente glorioso se remonta al otoño de 1980, cuando lograron el título tras superar a la novena de Kansas City.
“Estamos en el cielo. Tanto sufrimiento, tanta espera ha valido la pena. Nuestros aficionados aguantaron frío y lluvia, pero creo que tienen una buena recompensa, ellos son los campeones del béisbol de los Estados Unidos”, señaló ayer emocionado Charlie Manuel, técnico de los Phillies, quien perdió a su madre días antes de que comenzara la postemporada.
Y es que aunque siempre dominaron la serie ante los Rays, los de Filadelfia sufrieron más de la cuenta en el quinto y definitivo juego, que comenzó el lunes pero tuvo que ser suspendido por lluvia a la altura de la sexta entrada.
El martes no se pudo jugar y apenas el miércoles en la noche se realizaron los tres episodios finales, en los que los Phillies ganaron apoyados por 55 mil hinchas abrigados de arriba a abajo, que agitaban como locos toallas blancas y colmaron el Citizens Bank Park a pesar de que la temperatura llegó a los cinco grados bajo cero.
Luego de perder ante los Rockies de Colorado en la primera ronda de los playoffs el año pasado, Filadelfia analizó sus puntos débiles y buscó soluciones. “El cambio clave fue traer a Brad Lidge como cerrador para que Brett Myers fuese a la rotación de abridores” , explicó Manuel, quien además contrató a Juan Carlos Romero y Pedro Feliz, jugadores que terminaron de darle balance al equipo junto a sus astros Ryan Howard, Jimmy Rollins, Chase Utley, Cole Hamels y el panameño Carlos Ruiz, todos surgidos de la cantera.
Ellos son ahora los campeones y, al igual que sus hinchas, no quieren dejar de celebrar, pues quién sabe cuándo puedan volver a hacerlo. Sus nombres ya están al lado de los de los grandes ídolos de la historia de la franquicia: Richie Ashburn, Jim Bunning, Jacki Robinson y Mike Schmidt.