
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La ONU y el Banco Mundial anunciaron el sábado en Lima que incrementarán su ayuda financiera a los países de Medio Oriente y África del Norte desestabilizados por la afluencia de miles de refugiados que huyen de zonas en conflicto, como Siria.
Las organizaciones no precisaron los montos que aportarán en dólares a la iniciativa, que será destinada a aliviar la «enorme carga humanitaria y económica» que representan los conflictos en Siria, Irak, Yemen y otros lugares en esa región.
«Es nuestra responsabilidad colectiva apoyar a la región de Oriente Medio en este momento crítico y eso requiere importantes recursos en exceso de los países y organizaciones«, dijo el presidente del Banco Mundial (BM), Jim Yong Kim, en un comunicado.
La iniciativa conjunta prevé que los donantes ofrezcan inicialmente préstamos en garantía permitiendo a los países de la región recaudar fondos en los mercados «para financiar la recuperación económica y proyectos de reconstrucción», según el comunicado.
Por otra parte, la comunidad internacional desbloqueará donaciones para otorgar préstamos con tasas de interés cero a los países que acojan a «la mayor parte de los refugiados» en la región, de acuerdo a la declaración conjunta de la ONU y el Banco Mundial.
El comunicado no hace mención de los montos involucrados como tampoco de los países receptores. «Es importante que el Banco Mundial, como socio cercano de la ONU y de otras instituciones, trabajen juntos e inviertan en los Estados afectados por los conflictos«, dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, citado en el comunicado.
Varios países de Medio Oriente, como Jordania y Líbano, hicieron un llamado al FMI esta semana para que les conceda préstamos a bajas tasas de interés con el fin de acelerar el apoyo «más rápido y más apropiado» de la comunidad internacional.