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Con la misma confianza que le entregó en su momento la sudadera de la selección colombiana para que fuera su asistente en el Esperanzas de Toulon, Reinaldo Rueda detuvo el video que estaba viendo el martes anterior para ir urgentemente en busca del portátil y escribir un mensaje cargado de emoción, pero sobre todo, de buenos deseos.
El destinatario era Eduardo Lara, a quien el actual seleccionador nacional de Honduras conoce en esencia como pocos. Y porque sabe de la capacidad que tiene para afrontar cualquier dificultad, entiéndase Paraguay y Brasil en la eliminatoria, ya le puso una cita con lugar y año para reencontrarse: Suráfrica 2010.
¿Hoy ve la Copa del Mundo más cercana?
Considero que estamos en el camino. Es muy dispendioso, faltan 13 fechas, de acuerdo con lo pronosticado, porque restan tres de esta fase de grupos y 10 del hexagonal del próximo año, pero igual es una zona muy competitiva, cerrada, con selecciones muy fuertes. Creo que por fortuna se está jugando bien, pero esperamos primero sumar los puntos necesarios para avanzar a la última etapa.
¿Cuenta con la mejor generación del fútbol hondureño de toda su historia?
Sería atrevido de mi parte afirmarlo porque recién llevo año y medio acá, pero lo que le he dicho a los jugadores y medios en general es que ese calificativo tiene validez si clasificamos, de lo contrario, sería especulación, entonces eso está por demostrarse.
Así como en Suramérica se descuenta a Brasil y Argentina en la clasificación, ¿se hace lo mismo en la Concacaf con Estados Unidos y México?
Sí, son dos potencias por toda la infraestructura que tienen y la logística que les proporciona el poder económico; pero también está Costa Rica, que a pesar de estar en un proceso de transición, cuenta con una nómina interesante.
¿Es muy distinta esa eliminatoria a la de la Conmebol?
El sistema es más cruel, desaparecen 20 selecciones en dos fases, después vienen los cuadrangulares, donde estamos actualmente, se van seis, y luego quedan seis por los tres cupos y medio.
¿Qué tanto le ha servido en ésta, haber dirigido ya un torneo premundialista?
Muchísimo, el aprendizaje con las selecciones Colombia y en especial en la absoluta durante 35 meses fue inmenso. A la vez tuve un proceso de maduración y a eso le apostó justamente la Federación Hondureña, a aprovechar esa experiencia que recogimos para aportarla acá.
¿Se imagina un repechaje contra Colombia?
Acá lo manejaron desde un comienzo por nuestra nacionalidad y en marzo cuando jugamos el amistoso en Fort Lauderdale, pero lo que siempre he dicho es que ojalá los dos nos clasifiquemos en forma directa para evitar ese enfrentamiento.
¿Le sorprendió la salida de Pinto?
Indudablemente que sí, porque veía un proceso muy firme, serio, con buenos resultados y las dificultades propias de la eliminatoria. Hasta donde sabía, antes de los dos partidos contra Uruguay y Chile, la selección era la única invicta, entonces la verdad me tomó por sorpresa la decisión.
¿Qué impresión le dejó la selección?
Es difícil calificarla cuando sólo he visto dos juegos, ya que varias de las jornadas de la Conmebol son simultáneas con las de Concacaf. Apenas vi el de Argentina, con un gran comportamiento individual y colectivo, y el de Bolivia en La Paz, donde se sumó. Pero esa es la realidad de nosotros los técnicos, en cada partido nos jugamos la vida y ojalá por el bien del fútbol colombiano, se supere este momento.
Igual, posibilidades matemáticas existen…
A diferencia del momento que nos tocó asumir en la eliminatoria, en la actual no está tan lejana la clasificación y como ha ocurrido en este sistema, hay selecciones que sufren una pálida prolongada, algunas logran sacudirse y otras definitivamente no, pero Colombia tiene los argumentos para reaccionar, ojalá se acumulen los puntos y se recobre la confianza.
¿Qué le recomienda a Lara?
Le envié un mensaje en el que le manifesté que ojalá el Espíritu Santo le ilumine para que tome las mejores decisiones. Él conoce a los jugadores y ellos a él luego de seis años consecutivos al frente de las menores, por lo que ese conocimiento mutuo va a ser importante para esa reacción.
¿Y ya le respondió?
Sí, esa misma noche, y le deseé lo mejor en este reconocimiento que se le hace, porque sé todo lo que se ha comido.
¿No era mejor designarlo para el resto de la eliminatoria?
En primer lugar, no es lo ideal asumir en plena competencia, pero ésas son las circunstancias del fútbol y la vida, así que todo está por verse.
¿Es comparable este momento con el que afrontó usted cuando pasó de la juvenil a la absoluta?
Todo va a pasar por la respuesta que dé el grupo, pero son distintos momentos, un grupo diferente, por lo que no cabría comparación alguna.
¿Se puede decir que él es un alumno aventajado suyo?
Sería una pregunta más para Eduardo. Compartimos en las selecciones juveniles del Valle y luego en las de Colombia, donde siempre mostró una vocación irrestricta hacia el fútbol, mucha mística y gran sensibilidad humana.
¿Debería apostarle todo a la generación que conoce o también darle espacio a la experiencia de algunos que ya han estado en anteriores procesos?
Es muy claro en la eliminatoria que la mixtura siempre será importante por las características de la competencia, pero él es una persona muy inteligente que sabrá decidir, sabiendo eso sí que hay una inmediatez en lograr las cosas, pero en la Federación se ha venido invirtiendo en ese relevo generacional y por eso hoy se cuenta con jóvenes de mucho recorrido.