Haciendo País

¿Se abre paso una mesa de negociación entre el gobierno de Duque y el ELN?

Mientras el Gobierno anunció que los exguerrilleros “Felipe Torres” y “Francisco Galán” fueron nombrados promotores de paz, la guerrilla anunció la noche del domingo que silenciaba los fusiles durante un mes. ¿Hay gestos de paz para retomar los diálogos con el ELN?

Desde que se rompieron los diálogos de paz y hasta la fecha, la delegación de paz del ELN, integrada por varios jefes guerrilleros, continúa en La Habana ante la negativa del Gobierno de permitirles, según los protocolos, regresar a la selva./Archivo.
Desde que se rompieron los diálogos de paz y hasta la fecha, la delegación de paz del ELN, integrada por varios jefes guerrilleros, continúa en La Habana ante la negativa del Gobierno de permitirles, según los protocolos, regresar a la selva./Archivo.

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Dos anuncios han marcado la agenda de la guerra y la paz en Colombia en las últimas horas: el del gobierno de Iván Duque de nombrar promotores de paz a los exjefes guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), Felipe Torres y Francisco Galán, que implica suspender la orden de captura del primero y dejar en libertad al segundo. Y, el otro, el anuncio de esta guerilla de cesar sus acciones bélicas unilateralmente desde el 1º hasta el 30 de abril próximo por la emergencia que ha generado la pandemia mundial del nuevo coronavirus. Ambos gestos fueron aplaudidos por diferentes organizaciones de la sociedad civil y suscitaron una pregunta central: ¿es probable que en este Gobierno reviva la mesa de negociación de paz con esta guerrilla?

Sin embargo, para entender si esto es posible, hay que reconstruir el papel de Torres y Galán en los intentos de negociar la paz desde el gobierno de Álvaro Uribe. Dicho acercamiento, que inició en 2002 cuando se posesionó Uribe para su primer Gobierno, dio un paso importante el 4 de junio de 2004. Ese día, Gerardo Bermúdez Sánchez, conocido en la guerra como Francisco Galán, por autorización del Ejecutivo, salió de la cárcel de Itagüí (Antioquia) para participar en Bogotá en el «Foro Internacional sobre Minas Antipersonales y Acuerdos Humanitarios». En dicho escenario, Galán hizo un guiño para que se empezara a dialogar sobre el cese del fuego bilateral, el desminado de las zonas más afectadas y la liberación de hombres de esa guerrilla presos en diferentes cárceles del país.

Según una fuente que militó en dicha guerrilla, el acercamiento entre Galán y Uribe se dio gracias al padre Francisco De Roux, hoy presidente de la Comisión de la Verdad, quien, a su vez, contactó a la esposa del expresidente Álvaro Uribe, Lina Moreno, la intermediaria final. Hacia diciembre de 2005, con Galán fuera de la cárcel, se logró el primer encuentro entre el ELN y el Gobierno por un acuerdo que se denominó “Mesa de Acercamiento en el Exterior” y el cual buscaba desarrollar exploraciones formales en Cuba entre las partes, con el acompañamiento de Noruega, España y Suiza. Después de dos años de acercamientos, finalmente no se pusieron de acuerdo en el cese del fuego bilateral y la dejación de armas de la guerrilla.

El 6 de abril de 2008, la guerrilla del ELN anunció que Galán ya no era su portavoz toda vez que sus ideas ya no correspondían con el pensamiento de la insurgencia. Dos días después, Uribe en medio de un consejo de seguridad desde Segovia (Antioquia) dijo que, a pesar de la decisión tomada por los líderes de esa guerrilla, Antonio García, Pablo Beltrán y Nicolás Rodríguez Bautista, su gobierno le daba todo su apoyo a Galán para que siguiera en la búsqueda de esa paz. “Francisco Galán’ está resuelto, entregado a la tarea de la paz, ha cumplido. ¿Qué tiene que hacer el Gobierno?, darle todo el apoyo”, pronunció Uribe en ese momento. Días después, desde la Casa de Nariño, Galán dijo que renunciaba al ELN, diciéndole de frente a los tres jefes del ELN que, si la mesa con Álvaro Uribe no funcionaba, ya no contaran con él.

Con Uribe las negociaciones quedaron ahí, ya que el ELN dijo que con dicho Gobierno no había posibilidad de llegar a algún acuerdo. Hacia 2010, al final del segundo mandato de Uribe, regresó de Europa Carlos Velandia también conocido como Felipe Torres, recientemente nombrado promotor de paz por el gobierno de Duque y quien se reunió con Uribe en 2004 tras salir de prisión. Su misión al regresar de España, como lo hizo, fue hablar con políticos, comunidad internacional, líderes empresariales y sociedad civil. El ELN no avlaó sus acciones y se pronunció a través de un fuerte comunicado en 2011 diciendo que él no tenía ningún vínculo con esta guerrilla. Hasta ahí todo estaba tranquilo para Galán y Torres, no obstante, el segundo había regresado a España y cuando puso un pie en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, en 2015, nuevamente fue capturado.

Velandia tenía orden de captura por un proceso penal que se adelantaba en un juzgado de Cali desde 2013. Sin embargo, el exguerrillero siempre aseguró que nunca lo supo y que cuando se dio el secuestro del Kilómetro 18, en la vía Cali-Buenaventura, él y Galán ya eran voceros del ELN para un proceso de paz del entonces presidente Andrés Pastrana, quien los reconoció en esa época. Según un funcionario del Comisionado de Paz en el Gobierno de Juan Manuel Santos, esta captura cayó muy mal al interior del ejecutivo, por lo que en julio de 2016 Santos los nombró gestores de paz, les otorgó su libertad y solicitó levantar las órdenes de captura vigentes que tuvieran los exguerrilleros. La decisión, según la resolución del Gobierno, se dio con el fin de que contribuyan a un acercamiento con la insurgencia. No obstante, un día después el ELN rechazó la intervención de Galán en un eventual proceso de negociación.

Ya en libertad, Galán y Velandia siguieron su vida común y corriente y alejados de la guerra en la que estuvieron durante décadas. Mientras tanto, para avanzar en la mesa de negociaciones el ELN solicitó la excarcelación de quienes se dice que sí tienen todo el aval de la guerrilla para actuar como mediadores: Juan Carlos Cuellar y Eduardo Martínez Quiroz, quienes estuvieron en la mesa exploratoria y de negociación en Quito (Ecuador) durante un año y medio, y luego en Cuba, cuando Ecuador cerró la mesa de paz en su país tras el asesinato de tres periodistas ecuatorianos en la frontera por parte de una disidencia de las Farc.

Una vez posesionado el presidente Iván Duque, la oficina del Alto Comisionado de Paz hizo el empalme del proceso de negociación que se adelantaba en La Habana con esta guerrilla, y se dejó claro al actual comisionado de paz, Miguel Ceballos, que Galán y Velandia ya no eran integrantes del ELN. Sin embargo, tras el carro bomba que detonó esta guerrilla en la Escuela de Cadetes de la Policía en Bogotá, que cobró la vida de 21 uniformados y dejó más de sesenta heridos, Duque decidió romper con la negociación y Ceballos, por su parte, levantó la condición de gestores de paz a los dos exguerrilleros mencionados. Con esto, las órdenes de captura quedaron nuevamente activas y, por eso, Velandia no regresó del exterior y Galán fue capturado en febrero pasado en Medellín. La misma suerte corrió Cuellar, a quien el Gobierno no ha mencionado en su reciente anuncio.

Por todo este proceso, que traen a cuestas los exguerrilleros, es que hasta el expresidente Uribe ha salido en su defensa este año en dos ocasiones. La primera cuando los capturaron dijo a través de su cuenta de Twitter: “Ojalá liberen a Francisco Galán y a Juan Carlos Cuellar. Estuvieron en la cárcel más de 20 años, no hay proceso con el ELN, pero estas personas son convencidas de la paz de verdad, no han sido beneficiarias de impunidad ni de elegibilidad política. No tienen que ver con el ELN actual”, escribió.

 

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