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El Gobierno publicó el decreto con el cual aplaza recursos por $12 billones del Presupuesto General de la Nación para 2025.
En otras palabras, es el esperado decreto de recorte de recursos para este año, derivado de la caída de la ley de financiamiento en el Congreso.
Recordemos que sobre mediados de diciembre de 2024 las cuatro comisiones económicas del Congreso decidieron archivar el proyecto que buscaba aportarle recursos extra al Presupuesto General de 2025.
Aquí también es importante aclarar que el Presupuesto tampoco superó en su momento su discusión en el Congreso, por lo que debió ser decretado en la versión original que llegó al Legislativo, que tenía asegurados recursos por $511 billones y buscaba llegar a $523 mediante la ley de financiamiento.
Esa diferencia de $12 billones es la que, justamente, debió sustraer el Gobierno para cuadrar caja de cara a la ejecución presupuestal del próximo año. Y el decreto publicado este lunes establece cómo se pasará la tijera presupuestal para dejar en limpio, ahora así, el Presupuesto General de la Nación para 2025.
¿Cómo se dio el recorte presupuestal para 2025?
El recorte se efectúa en 45 entidades de todo tipo, desde Ministerios (el que más asume es el propio de Hacienda) hasta unidades administrativas, pasando por el Congreso, entre otros entes del Estado.
Así mismo, el aplazamiento se efectúa en uno de dos órdenes (o en unos pocos casos, en ambos): recursos de funcionamiento o de inversión.
De hecho, tan sólo en seis casos hay aplazamiento de gastos de inversión, la vasta mayoría se realiza en términos de funcionamiento.
Esto va en línea con lo que ha dicho el presidente Gustavo Petro que, dada la caída de la ley de financiamiento, el ajuste del cinturón no tocará programas de gobierno, sino el tamaño y alcance del Estado, de cierta forma.
Las entidades en donde sí se toca la inversión son el Departamento Nacional de Planeación ($92.000 millones, aproximadamente), el Invías ($222.000 millones, en promedio), la Agencia Nacional de Infraestructura – ANI ($1,2 billones), el Ministerio de Defensa (cerca de medio billón de pesos) y el Ministerio de Hacienda ($2 billones).
Si se mira por totales, el renglón en donde más hay aplazamiento de gasto es en el Ministerio de Hacienda, que suma más de $3,5 billones. Le siguen muy de cerca Trabajo, con unos $2,8 billones, y la ANI, que está un poco más al Norte de $1,7 billones.
El total del recorte se puede ver mejor a través de este gráfico:
Transporte, uno de los renglones más impactados
En los aplazamientos de recursos de inversión, el sector más golpeado es el de transporte, a pesar de que los recursos de ese ministerio no están entre los más impactados por la tijera fiscal.
Sin embargo, vía recorte del Ministerio de Hacienda, la Agencia Nacional de Infraestructura o el Invías sí hay importantes implicaciones para el sector.
Por ejemplo, en el aplazamiento de inversión en Hacienda hay proyectos importantes, como la primera línea del Metro de Bogotá, a la que se le aplicó un recorte de unos $770.000 millones, aproximadamente.
Además de esto, también se aplazarán recursos por más de $328.000 millones para la troncal de Transmilenio de la calle 13.
Algo similar ocurrirá con el metro ligero de la 80 en Medellín, el cual será afectado con un aplazamiento de recursos por casi medio billón de pesos.
Así mismo, hay una serie de recortes para sistemas de transporte en ciudades como Neiva, Popayán y Armenia e Ibagué.
En este paquete se aplazarán recursos por más de $1,7 billones, de los $3,6 billones que se le recortarán en inversión a Hacienda.
El recorte también cubrirá el proyecto del Regiotram de Occidente, que correrá entre Facatativá y Bogotá; el aplazamiento aquí es de cerca de $346.000 millones.
Por el lado de la ANI, se aplazarán inversiones por $1,2 billones, relacionada con dos proyectos viales y uno fluvial.
Los dos viales son la construcción de la vía Mulaló-Loboguerrero, proyecto envuelto en varias controversias entre los privados y el Gobierno Nacional. En este rubro se aplazan recursos por casi $340.000 millones. Y el corredor Bucaramanga-Pamplona, en Norte de Santander ($181.000 millones, aproximadamente).
En el lado fluvial de la ecuación se aplazan unos $710.000 millones para la restauración de ecosistemas degradados en el Canal del Dique.
El Invías también presenta un aplazamiento de inversión, aunque mucho menor que el de la ANI, pues suma recursos por $202.000 millones que se aplazan en proyectos para mejoramiento de puentes, así como de una serie de vías regionales.
La mayor parte del recorte acá se aplicará en el proyecto del túnel del Toyo, en el cual el Gobierno tenía participación en un tramo que aún falta y que se divide en dos secciones, una de las cuales ya fue cedida a la Gobernación de Antioquia; con la otra falta definir qué pasará.
El aplazamiento en este proyecto será de más de $181.000 millones.
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