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El ocho es el número de la suerte para los chinos. Por eso, a las ocho de la noche, del día ocho, del mes ocho, del año 2008, inaugurarán sus Juegos Olímpicos, un evento con el que esperan demostrarle al mundo que son una verdadera potencia económica y deportiva.
Por eso no ha dejado nada al azar. Tienen todo fríamente calculado. De hecho, construyeron toda una ciudad para acoger las justas. Porque quienes aseguraron que los escenarios eran buenos, se quedaron cortos en elogios. La verdad es que el ‘Nido de Pájaro’, como se le llama al estadio principal, es una maravilla arquitectónica, al igual que el ‘Cubo de Agua’ o los dos inmensos edificios para la prensa, el MPC y el IBC, ya colmados por más de siete mil comunicadores de todos los rincones del planeta.
Además, en tiempo récord, levantaron dos complejos habitacionales, uno para los deportistas con capacidad para 11 mil personas y otro para periodistas con tres mil habitaciones, los dos apenas a cinco minutos del Parque Olímpico, en el que están ubicados 15 de los 27 escenarios. Como si fuera poco, remodelaron los 32 kilómetros de la autopista que une la ciudad con el aeropuerto internacional.
Y ni qué hablar de la gente, que ha asumido con seriedad y patriotismo su papel de anfitrión. Todo mundo saluda y atiende a los visitantes. Hasta les ceden el puesto en los buses, que generalmente van llenos. Su actitud es tan amable, que ni siquiera el hecho de que no hablen ningún otro idioma les impide comunicarse con facilidad.
Pero claro, no todo puede ser perfecto, y a pesar de los múltiples esfuerzos del gobierno local por disminuir la polución, Pekín está siempre tapada por una oscura capa de humo que no permite ver más allá de 500 metros.
Además, a la contaminación se le unen la bruma y la humedad en el ambiente, que convierten en un infierno los medios de transporte público y que explican, en buena medida, por qué hay tantas bicicletas, eso sí, todas con muchos kilómetros encima y pocas visitas al mecánico.
Claro, ni los 36 grados de calor de ayer, ni los enormes trancones en el centro de la ciudad empañan la perfecta organización y el esmerado trabajo de no menos de 100 mil personas, que trabajan las 24 horas del día para que todo salga bien. Los voluntarios, vestidos impecablemente con camisetas blancas y azules, están siempre listos a guiar a quien lo necesite con la amabilidad y dedicación tradicional de las culturas orientales.
Y en ese entorno los atletas, que son los verdaderos protagonistas de la fiesta que está por comenzar, se alistan para la ceremonia de inauguración y para las primeras competencias, aunque desde el miércoles ya se han realizado partidos de los torneos de fútbol masculino y femenino. Por Colombia, los ciclistas Santiago Botero, Rigoberto Urán y José Serpa, en la prueba de ruta, serán los primeros en actuar, a la media noche hora colombiana.
Después, este sábado en la madrugada, entrarán en acción las tiradoras Ana María Rendón, Singrid Romero y Natalia Sánchez, en la eliminatoria individual. También actuarán el gimnasta Jorge Hugo Giraldo, el boxeador Eléider Álvarez, el remero Rodrigo Ideus y los nadadores Carolina Colorado y Ómar Pinzón.
De la ceremonia de apertura de las justas pocos detalles se han revelado, excepto que estarán divididas en cuatro partes. Una de representaciones típicas de la cultura china, otro con alusión al olimpismo, el desfile de las delegaciones (Colombia lo hará en el puesto 155) y el cierre con fuegos artificiales.