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La primera en entrar al Salón Gobelinos, en plena casa presidencial, fue Génesis, la hija de Flor Denis Ruiz, una de las dos abanderadas de la delegación nacional de casi 90 atletas que estarán en los Juegos Olímpicos de París 2024 representando a Colombia. Iba vestida de verde, de los pies al cuello. Su cabeza estaba adornada con trenzas amarillas, azules y rojas, que decoraban su cabello negro, perfectamente alineado para la cita. Al lado de su madre tan portentosa, una de las mejores lanzadoras de jabalina del planeta, actual subcampeona del mundo y gran candidata a ganar medalla en las justas olímpicas, la niña se veía diminuta. Tímida, le seguía los pasos. Se escondía detrás de su figura, tan poderosa ante sus ojos, pero sin quererlo era el centro de atención.
Incluso para el presidente Gustavo Petro, que al momento de tomar la foto de la entrega de la bandera llamó a la niña, que se había quedado sentada para admirar a su madre, para que participara del protocolo. Y segundos después, aunque la bandera le tapaba la cara y solo se le veían los ojos, la frente y las trenzas con la bandera de Colombia, ahí estaba Génesis, junto a su mamá, el jefe del Estado; la ministra del Deporte, Luz Cristina López; el presidente del Cmoité Olímpico Colombiano (COC), Ciro Solano, y el otro abanderado de la misión colombiana que estará en París 2024, el campeón del mundo en el keirin del ciclismo de pista, Kevin Quintero.
Aunque la cita era a las 10 de la mañana, el presidente llegó sobre el mediodía para despedir a los atletas, que lo esperaron ansiosos durante horas y que partirán rumbo a los Olímpicos desde las próximas semanas. Las justas empezarán el 26 de julio y se extenderán hasta el 11 de agosto. Minutos antes de la intervención de Petro, el máximo dirigente del COC, empezó su discurso ante los deportistas celebrando una coincidencia: “Fíjese usted, presidente, que hoy, cuando el Comité cumple 88 años desde su fundación, nos encontramos reunidos para despedir a los 88 atletas que nos representarán en los Juegos Olímpicos”.
La cifra parece que será esa, pues sobre la campana, la tenista María Camila Osorio logró el que parece será el último tiquete de Colombia a París 2024. Salvo alguna sorpresa o una invitación inesperada, serán casi 90 deportistas nacionales los que llegarán a la cita olímpica. “Estamos orgullosos de la delegación con la que vamos a Francia. Logramos el objetivo, que era superar los 71 clasificados que tuvimos para Tokio 2020. Ahora esperamos volver con muchas medallas”, remató Ciro Solano.
Después vino el discurso del jefe de gobierno, que se centró en la necesidad que tiene el país de fortalecer la cultura y los programas educativos en relación con el desarrollo humano, incluido el deporte.

Petro, que en medio de sus palabras parecía darle lineamientos sobre la política pública del plan de gobierno a su ministra, fue enfático en afirmar que la actividad física podía ser una vía para alcanzar la paz en Colombia e instó a los deportistas a trabajar por la construcción de la democracia: “Si trabajamos en el desarrollo humano de la actividad física, en el futuro tendremos delegaciones todavía más grandes; 200, 300 o 400. Y medallas por cantidades, aunque la medalla es solo un signo de una sociedad que avanza. Ojalá que esa cantidad de medallas que ustedes traigan sea el signo de una sociedad que está avanzando en la paz y profundizando la democracia”, les dijo el presidente en su despedida a los atletas.
Las palabras de los abanderados
Tomadas las fotos de rigor y, una vez afuera de la Casa de Nariño, les llegó la hora a los atletas de hablar con la prensa. Ahí estaba Flor Denis Ruiz, con Génesis tomada de su mano. “Llevar la bandera de mi país, saber que la voy a llevar a recorrer las pistas olímpicas, es algo grandioso. En nombre de todos los atletas que vamos a representar a Colombia, lo haremos con mucho orgullo”, explicó la atleta de 33 años, oriunda de Pradera, Valle, que estará en sus terceros Juegos Olímpicos, tras Londres 2012 y Río 2016.
Algo parecido dijo Kevin Quintero sobre el significado de llevar la bandera en el desfile inaugural de las justas, que este año será sobre el río Sena: “Es bonito y es un sueño. Llevar la bandera es una recompensa a una carrera de mucho esfuerzo que he hecho y es un orgullo. He soñado mucho ese día y he preguntado cómo es el río Sena. Será un día que recordaré para siempre”.
Sobre la selección nacional de pista, que lleva nombres como Martha Bayona, Fernando Gaviria, Cristian Ortega y Stefany Cuadrado, Quintero explicó: “Uno pega menos que cinco. Ahora somos más los que vamos a París y vamos a llegar muy bien. Llegamos muy unidos, somos una familia y un equipo fuerte”.
“La recta final de la preparación ha sido dura. Estamos a un mes de competir. Esta etapa de preparación es la más dura que he tenido en mi vida. Son mis segundos olímpicos. Tokio fue un abrebocas. Ahora voy con más experiencia y tengo más madurez, ojalá salga de la mejor manera”, explicó el vallecaucano de Palmira sobre los últimos días antes de viajar a París.
Desde el año pasado, cuando ganó el oro en el campeonato del mundo, Quintero recibió todos los focos y fue postulado como un candidato al podio olímpico. Vivir con esa presión no ha sido fácil: “No lo niego. Ha sido complicado tener tanta presión, pero he trabajado mucho con mi entrenador, John Jaime González, y mis psicólogos para mantener la fortaleza mental. Me he alejado de las redes sociales, que es lo que más nos perturba. La llevo con calma, la idea es llegar así y saber tomar decisiones a la hora de correr”.
Distinto lo ha sentido Flor Denis Ruiz, otra de las medallas “fijas” de la delegación olímpica colombiana. “No me gusta meterme presión, nunca lo he hecho. Toda mi vida me ha tocado ser guerrera y por eso confío en lo que tengo”, dijo.

Sobre la etapa final de su entrenamiento afirmó: “La preparación ha fluido de la mejor manera. Lo que queda es concentrarse. Se pueden mejorar pequeños detalles técnicos, pero vamos con lo que ya tenemos trabajado. A París vamos con toda. Este año he hecho cosas que nunca había hecho. Llego tranquila a los Olímpicos, no confiada, pero segura de mí”.
Flor Denis Ruiz todavía no sabe si Génesis estará en París con ella. Por eso la llevó a la entrega de la bandera: “La traje para que viviera conmigo este día inolvidable. Ella es mi motivación. Siempre me dice: ‘Mamá, gane, mamá lance duro’. La traje para que viera lo que hemos logrado, para que se dé cuenta de que le dejo un legado y, ojalá, pueda seguir mis pasos”.
Y la niña corresponde a su cariño. La mamá la alza en brazos, ya se va a acabar la entrevista, y la niña, con su vestido verde y sus trenzas de colores, dice: “Yo la quiero mucho y ella me quiere con todo su corazón. Ella me motiva y sé que en París va a ganar y será la campeona”.

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