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En medio de árboles, Manoba, la osita de anteojos de ocho meses, juega con su madre, Danna, mientras se descuelga entre las ramas. Según sus cuidadores, es muy hábil para su edad. Esta osita se ha convertido en la principal atracción para los miles de visitantes de la Fundación Zoológico de Cali y en un triunfo científico para los biólogos, pues la reproducción de esta especie en cautiverio es difícil.
Pero Manoba no es la única atracción del zoológico. También se encuentran crías de micos titís de cabeza blanca, de papiones y de flamencos rosados. Hace unos dos meses nació un bebé de la familia de los lémures, primates originarios de la isla de Madagascar. También dos crías de los titís más pequeños del mundo, especie única en Colombia y en peligro de extinción. Las nutrias gigantes de río también tienen bebés, mientras que en el hábitat de las suricatas abundan los pequeños, que duermen con sus panzas al sol.
Esta proliferación de bebés es una característica del zoológico que, en sus 40 años de fundado, ha visto la reproducción de varias especies salvajes. Un crecimiento poblacional que arroja hoy la cifra de 2.500 animales de 233 especies. En 2011, el zoológico tuvo 83 nacimientos y hasta marzo de 2012 van 18 crías, lo que indica el “buen clima” en que vive la fauna.
“El éxito reproductivo del zoológico se debe a diferentes factores, sobre todo al ambiente. Son especies de regiones tropicales, que no están limitadas a recursos alimenticios de ciertas épocas. De allí que la reproducción sea alta. Los ciclos permiten levantar las crías y darle tiempo a la lactancia”, dice Carlos Galvis, jefe de área del Zoológico de Cali.
La palabra fundamental para la reproducción en el zoológico, según Galvis, es bienestar: los animales, pese al cautiverio, pueden desplegar comportamientos naturales que están ligados a sus conductas reproductivas.
Bienestar que viene asociado también a una buena alimentación. En la cocina, siete chefs preparan las 700 dietas diarias de los diversos grupos animales: mamíferos, aves, fauna marina.
Gran parte de la fauna del zoológico comparte un pan o torta integral especial, hecha de huevos y cereales, soya, de sabor insípido. Para los felinos, la carne cruda guardada en grandes refrigeradores. Tampoco faltan los postres. Con jeringas grandes les dan mermelada de moras y compotas.
La salud de los animales es prioritaria. La médica veterinaria Juliana Peña explica que generalmente no intervienen en los partos para que ocurran de la manera más natural. Le hacen seguimiento al cortejo y al momento de la cópula con un programa calendario. “Además, periódicamente hacemos exámenes de salud, chequeamos las bocas de los felinos y de los micos, para saber si requieren cirugías, y curamos los animales que la gente trae al zoológico muy maltratados”.
Todos estos cuidados buscan la conservación de las especies más amenazadas y convertirse en un banco de genes.
Según Galvis, las especies más difíciles de reproducir en los zoológicos son las nutrias gigantes, los flamencos rosados, los felinos y especialmente los osos de anteojos, una especie amenazada en Colombia. Por eso, para la comunidad científica el nacimiento de Manoba es muy importante, al igual que para los visitantes que ven en la osita una esperanza de vida ante la extinción paulatina de la fauna silvestre.