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En el América todo es alegría. Y es que sus jugadores y su cuerpo técnico tienen motivos de sobra para estar de plácemes, pues de dos presentaciones en los cuadrangulares semifinales de la Copa Mustang I, han obtenido el mismo número de victorias: frente a La Equidad, en Bogotá, y ante el Envigado, en el estadio Pascual Guerrero.
Pero lo más importante de los triunfos en sí es que el cuadro americano lo ha hecho con toda autoridad, ambición, sin tanta bulla, mostrando un gran desempeño en la cancha, orden táctico, desequilibrio por los costados y poder ofensivo.
Ante el Envigado, el sábado en la noche, el equipo de Diego Édison Umaña se llevó los tres puntos, gracias a los tantos de Iván Vélez y Pablo Arango.
“Yo estoy muy satisfecho con el equipo y con todos mis jugadores. Vencimos a un rival difícil, en una cancha muy pesada. Presionamos muy bien, generamos el ritmo del partido y el balance no puede ser mejor: seis puntos de seis”, afirmó el técnico Umaña.
Envigado, sin embargo, mantiene vivas sus esperanzas, pues con su victoria en la primera fecha ante el favorito Independiente Santa Fe, las cuentas aún están a su favor. “Vamos con calma, perder no le gusta a nadie, pero mi equipo tiene fútbol y talento para seguir el camino hacia las finales”, sentenció el estratega del cuadro antioqueño, Jesús Kiko Barrios.
¡Qué dolor!
El más perjudicado de la jornada fue, sin duda, el Deportivo Cali, que prácticamente sentenció sus aspiraciones de llegar a la fase final de la Copa Mustang I, tras ser goleado por el Medellín 5 por 0, en el estadio Atanasio Girardot. Y aunque las cuentas todavía le cuadran al equipo azucarero, llegar a la tercera fecha sólo con un punto (empate con el Chicó, en la ciudad de Cali) no es una situación muy cómoda.
El Cali, sin embargo, no jugó mal, pero no pudo concretar las ocho opciones de gol que tuvo a lo largo del partido y poco a poco se fue diluyendo ante la contundencia de un DIM que anotó por intermedio de Daniel Sanabria, Juan Carlos Quintero, Jaime Castrillón, Diego Álvarez y Mauricio Mendoza.
Un resultado accidental
“Fue una buena presentación, pero creo que el resultado es absolutamente accidental, porque el Cali jugó bien. Lo que pasa es que el Medellín fue práctico, tuvo una buena actitud en la cancha y creyó en su estilo manejando la pelota. Pero, pese a la goleada, todavía tenemos muchas cosas por mejorar si es que realmente queremos llegar a la ronda final del campeonato y ganar el título”, explicó Juan José Peláez, técnico del ‘poderoso’.
Juan Carlos Quintero, quien contribuyó con la goleada paisa, aseguró que “es bueno triunfar, a quién no le gusta, pero todavía no es tiempo para celebrar, el camino es largo y aún no hemos ganado nada”.
Los jugadores del Deportivo Cali salieron desconsolados de la cancha, especialmente el juvenil delantero Freddy Montero, quien pese a las opciones de gol que tuvo, no pudo concretar ninguna. Con el mismo dolor salió el arquero Óscar Córdoba. Aunque no tuvo responsabilidad directa en ninguno de los cinco goles, no está acostumbrado a salir goleado de esa forma.