Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
En respuesta al editorial del 21 de septiembre de 2022, titulado “No había que patear la mesa para aliviar las tarifas”.
Frente al editorial de El Espectador, respetuosamente, considero un tanto desacertado el título: “No había que patear la mesa para aliviar las tarifas”, porque afirma que el Gobierno entrante de Petro llegó a “patear la mesa” en la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) para regular las alzas en las facturas de energía eléctrica. Situación que en todo caso no se ha dado, a pesar del pasado anuncio del mandatario de intervenir.
Hablando acerca de estas subidas de precio en particular, cabe anotar que el mismo editorial evidencia que se trata de un aumento de más del 40 % en el costo de la factura para municipios ubicados en el Caribe y del 25 % en el resto del país. Es decir, ha habido un alza significativa que puso a usuarios de estratos 1 y 2 en el Caribe a pagar casi lo mismo que un apartamento o local de estrato 6 en Bogotá. Situación que es inequitativa y no tiene en cuenta las condiciones de los más pobres del país.
Sobra decir que vivimos en un mundo capitalista y que las causas del aumento en el costo de energía obedecen a diferentes factores, variados y complejos, y esto repercute en la calidad de vida y dignidad de todos los colombianos. Por eso es válido afirmar que es el Ejecutivo, en representación del Estado, el encargado de intervenir en estos sectores de la economía en los cuales los ciudadanos de a pie no tenemos una plena injerencia.
Así, el hecho de que el presidente Petro haya manifestado su intención de intervenir la CREG y que finalmente se haya llegado a un acuerdo para realizar ajustes en la cadena energética, tras la mediación de la nueva ministra de Minas y Energía, no implica “patear la mesa” de un ente burocrático que durante muchos años pasó de agache frente a situaciones tan graves de corrupción como las Electricaribe.