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"Desde el día de mi liberación quise mostrar que no se trata de unos policías o militares sino de unos seres humanos que en esa condición, de humanos más que de militares, llevan 11 años allá. Son angustias, dolores, tristezas que se sufren en esa condición humana más allá de ser teniente o sargento".
Es la consigna del ex dirigente político Alan Jara para explicar el caso del nariñense Luis Alfredo Moreno Chagüezá, secuestrado el 3 de agosto de 1998 en Miraflores (Guaviare) y que este miércoles cumplió 41 años de edad. "Es una persona muy callada, muy introvertida, Nunca quiso estudiar en mi ‘Escuelita de inglés’, pero sí en mi ‘Escuelita de ruso’. Es muy bueno dibujando, además que su letra es casi de molde, le hace tarjeticas y detalles a los demás cuando está previsto enviar pruebas de supervivencia".
De acuerdo con Jara, fue de los alumnos más aplicados mientras duró la gran ‘La escuelita de la selva’. "Al día siguiente de empezar mi cautiverio les pregunté en qué se gastaban el tiempo libre, que era eterno. Decían que daban conferencias sobre sus especialidades. Intercambiaban experiencias, así que me preguntaron yo qué les podía aportar. Cuando les ofrecí enseñar inglés y ruso arrancó la ‘Escuelita de la selva’, con alumnos que llevaban dos o tres años de secuestro. Eran con todas las de la ley: horario, tarea, composiciones, se hacía examen, se calificaba, se respetaban los días festivos, teníamos el receso a mitad de año y al final, como aquí, en la libertad. Asumimos en esos momentos de clase, de 8 a 12 de la mañana, que estábamos libres, a pesar de que muchas veces me tocó dictar y ellos escuchar con las cadenas puestas o suspenderlas cuando había aviones sobrevolando. Así se fueron tres años".
En ese ir y venir de clases, Jara recuerda los momentos más duros para Luis Alfredo Moreno, padre soltero. "Lo llama la mamá, en realidad le envía mensajes, pero uno termina confundiendo terminología estando allí, y es increíble cómo ella transmite ese dolor, todos lo sentíamos. Ha tenido paludismo, al igual que todos, y uno sabe que está sufriendo porque su hijo está creciendo sin él". Con Luis Alfredo perdió contacto en 2004, cuando hubo la división de grupos.