Unión Magdalena tiene una cita con la A

El equipo de Santa Marta, que este lunes enfrenta al Quindío, en el estadio Sierra Nevada, está cerca de volver a la primera división del fútbol profesional colombiano, luego de 13 años en la B.

11 de noviembre de 2018 – 09:00 p. m.
 Los hinchas del Unión Magdalena llevan 13 años esperando el regreso de su equipo a la primera división del fútbol colombiano.
Los hinchas del Unión Magdalena llevan 13 años esperando el regreso de su equipo a la primera división del fútbol colombiano.

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El 6 de noviembre de 2005, en el estadio Eduardo Santos fantasmal, con una que otra persona en la tribuna y en lo que más parecía una práctica que un encuentro oficia, Unión Magdalena perdió 2-0 con el Medellín (Jaír Benítez y Jackson Martínez) y cerró lo que fue un semestre y un año nefasto para el club de Santa Marta. De hecho, en ese torneo no ganó, perdió 11 partidos y empató siete. Ese día, como en 1999, el equipo dejó de existir para la ciudad, el fútbol no importó como antes, el Unión perdió la categoría en medio de una crisis económica, del desorden deportivo y de la falta de apoyo de una afición indignada ante la realidad.

Han pasado 13 años y seis días, Muchos torneos lejos de la posibilidad de subir, otros pocos muy cerca. De procesos fallidos, de otros más exitosos que se han convertido en fracaso por no lograr el objetivo: ascender a la primera división. Pero hoy la situación es muy distinta, pues en las calles de la capital del Magdalena solo se habla de fútbol, además se come pensando en fútbol y se negocia viviendo el fútbol. En la Avenida Campo Serrano abundan las camisetas, las gorras y hasta los suéters sabiendo que la temperatura, por más que la brisa del mar ayude, no baja de los 22 grados. En la Avenida Ferrocarril una marea azul y roja se toma los andenes hablando en voz alta de lo que ha sido la campaña del onceno del ciclón, mientras que en el parque Los Trupillos usted consigue cualquier tipo de calcomanía para pegársela al carro.

La vida cotidiana gira en torno a la pelota y a lo que ha venido haciendo el equipo de Harold Rivera, a la gran campaña de la fase del todos contra todos y al dominio que ha mostrado en los cuadrangulares finales (primero en el Grupo B con 10 puntos). Por eso para hoy, en el duelo contra Deportes Quindío (3:15 p.m.) que puede darle el cupo a la Liga Águila, ya no hay boletas. Y por más que la gente hizo largas filas frente a la sede del club en el centro de Santa Marta, la puerta de madera no se abrió y un comunicado dio a conocer las noticia: “Están totalmente agotadas. Lamentamos los inconvenientes”. Eso generó, en parte, la furia del hincha que no entrará al estadio Sierra Nevada para presenciar lo que podría ser el suceso más importante del club en la última década (al escenario le caben 18 mil espectadores).

“Vamos a hacer la fiesta para que los jugadores vean que no están solos y el agradecimiento de volver a tener al equipo peleando por cosas importantes”, dijo Juan Carlos Armenta, líder de la barra La Hinchada del Ciclón. Los años de la cancha maltrecha del Eduardo Santos, los colores desteñidos y de las marcas de los patrocinadores que se van borrando, están, como lo estuvo muchos años el Unión, en el olvido. El club se reestructuró en términos contables y deportivos, afianzó sus relaciones públicas y le apostó al mercadeo y la publicidad de otra manera.

La Alcaldía de Magangué, la Fundación (Bolívar) y los almacenes Tierra Santa le apostaron a este esquema y hoy ven los frutos del trabajo conjunto de jugadores, cuerpo técnico y directivos, que demostraron que el problema en el fútbol colombiano no es de recursos, sino de invertirlos bien.

En cuanto al trabajo del técnico Rivera, está claro que es un hombre bien preparado, con experiencia y buen trato con los jugadores. Sabe explotar lo que tiene. El optimismo ya es más real en todos los actores involucrados alrededor del equipo y por eso los hinchas más veteranos, o los jóvenes a los que les contaron la historia, rememoran el año de 1968 cuando el Unión Magdalena logró su único título. La victoria 1-0 frente al Deportivo Cali en condición de visitante, con gol gol de Aurelio Palacios, y el 2-2 en Santa Marta gracias al tanto de Ramón Rodríguez que dio la única estrella encima del escudo. El recuerdo alegra, pero el presente también. Por fin, luego de muchas derrotas y de bastantes frustraciones, hay unión, pues el Unión Magdalena está muy cerca de regresar a la primera división, un lugar que nunca debió dejar.

 

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