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Bombardeos de venganza contra Ucrania

11 de octubre de 2022 – 12:00 a. m.
Kyiv (Ukraine), 10/10/2022.- Police officers stand guard near destroyed cars after shelling in downtown Kyiv (Kiev), Ukraine, 10 October 2022. Explosions have been reported in several districts of the Ukrainian capital Kyiv on 10 October, with rescuers extinguishing fires and helping the victims among the civilian population, the State Emergency Service (SES) of Ukraine said. Russian troops entered Ukraine on 24 February 2022 starting a conflict that has provoked destruction and a humanitarian crisis. (Atentado, Incendio, Rusia, Ucrania) EFE/EPA/OLEG PETRASYUK
Vladimir Putin pretende recuperar algo de su maltrecho prestigio militar por los fuertes golpes que ha recibido.
Foto: EFE - OLEG PETRASYUK

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Los bombardeos llevados a cabo ayer contra ciudades y civiles en Ucrania, que dejan cerca de 11 muertos y 64 heridos, así como gran destrucción en infraestructura, son la respuesta de Vladimir Putin a un ataque contra un tren cargado de gasolina que transitaba por el principal puente que une a Rusia con la península de Crimea. Desde junio no se presentaba una andanada similar y, fuera de los muertos y heridos, los objetivos fueron civiles que estaban en Kiev y otras 11 ciudades, entre las que se cuentan Zaporiya, Lviv, Dnipro y Járkov, ubicadas a lo largo y ancho del país. Si se le suma la amenaza de armas nucleares tácticas, aumenta la tensión en una región de por sí caldeada.

El poderío militar ruso, cuestionado ante la evidencia de los adversos resultados obtenidos por Moscú, se manifiesta ahora con 75 misiles de muy alta precisión y drones iraníes lanzados desde la vecina Bielorrusia, aliado incondicional de Rusia. Alexander Lukashenko, su presidente, otro autócrata, ha anunciado la creación de un grupo militar junto a Rusia, con lo que se expande la agresión contra Ucrania. El fuerte ataque, además, es la presentación del general Serguéi Surovikin, nuevo jefe del ejército ruso en Ucrania. Vladimir Putin ha dicho que “en el caso de que se intenten llevar a cabo otros ataques terroristas en el territorio de la Federación de Rusia, las respuestas serán duras y equivaldrán al nivel de las amenazas”.

Lo que se convierte en una curiosa paradoja es que el primer mandatario ruso califique como un ataque terrorista la acción militar llevada a cabo contra el puente de Kerch. Crimea fue incorporada ilegalmente por el Kremlin luego de un supuesto referendo rechazado por la mayoría de la comunidad internacional. Algo similar a lo que ahora pretende hacer Putin con las cuatro provincias conquistadas por la fuerza: Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, que fueron anexadas días atrás mediante una diatriba similar a la que se aplicó en Crimea.

Lo cierto es que, con los recientes bombardeos, Vladimir Putin pretende recuperar algo de su maltrecho prestigio militar por los fuertes golpes que ha recibido. En las últimas semanas los soldados ucranianos han recuperado más de 1.600 kilómetros, eso llevó al dictador ruso a llamar a filas a cerca de 300.000 reservistas y generó una huida sin precedentes de jóvenes rusos a distintos países. Esta es una advertencia de lo que puede venir en el inmediato futuro si hay un nuevo ataque contra lo que considera ahora su propio territorio, creando un muy preocupante precedente. Tanto es así, que hoy se tiene prevista una reunión virtual de los jefes de Estado o de Gobierno del G-7, y ya la Unión Europea así como un buen número de países en el mundo han condenado los recientes ataques ordenados por el Kremlin. Por su parte, António Guterres, secretario general de la ONU, denunció la “escalada inaceptable” de la guerra. No puede ser de otra manera.

De otro lado, las noticias económicas no son las mejores para Rusia. El país sufre una fuerte caída, cercana al 9 %, de sus exportaciones de carbón, debido a las sanciones que se le han impuesto desde que comenzó la guerra de agresión contra Ucrania. Según los cálculos de especialistas, se estaría hablando de unos 4.000 millones de euros que dejaría de recibir Moscú, pues a pesar de que la medida se adoptó en abril, recién comenzó a tener efecto hace un par de meses. La ilícita anexión del Donbás, donde están las cuatro provincias mencionadas, tiene un valor económico adicional, pues allí se encuentra la zona con mayor cantidad de carbón en Europa.

Ante esta compleja situación, generada por la guerra de agresión iniciada por Rusia contra Ucrania, deberían imponerse la razón y la cabeza fría, justo lo contrario a lo que hace Vladimir Putin. Su inaceptable amenaza del uso de armas tácticas nucleares es una afrenta a toda la comunidad internacional.

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