Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
¿Qué queremos hacer juntos para ser una ciudad sostenible y cómo podemos hacerlo de la mejor manera? Esa era la pregunta sobre la mesa cada vez que se reunían representantes de la industria, el gobierno, los partidos políticos, la sociedad civil y académicos en los edificios flotantes sobre el Rin, en la ciudad de Rotterdam (Holanda).
El resultado del consenso que lograron en los últimos cuatro años los habitantes del puerto más importante de Europa es un plan de sostenibilidad que ya está en marcha. Antes de 2042 esta ciudad holandesa espera lograr el equilibrio perfecto entre economía, medio ambiente y bienestar social. Alexandra van Huffelen, vicealcaldesa de sostenibilidad, habló con El Espectador sobre esta revolución urbana.
¿De qué se trata el plan de sostenibilidad ambiental que están implementando?
Rotterdam es una ciudad de unos 600.000 habitantes. Es el mayor puerto de Europa. Somos una ciudad con gran actividad industrial, mucho tráfico, y eso significa que emitimos mucho CO2. En términos ambientales, somos uno de los lugares que más contaminan en Europa. Esa es la razón por la que la ciudad, junto a la industria y las agencias ambientales, decidió comenzar un programa para reducir los niveles de CO2 más de allá de los límites establecidos por la Unión Europea. Queremos reducirlos en 50% para 2025. También queremos trabajar en adaptación al cambio climático. Queremos estar preparados para un aumento en el nivel del mar.
Un eslogan de Rotterdam dice que busca convertirse en una ciudad limpia, verde y saludable que contribuya a una economía fuerte. Muchas personas argumentan que ser sostenible es una carga muy pesada para una economía. ¿Qué opina?
Lo que tratamos de hacer es conectar el crecimiento económico con la sostenibilidad. Lo estamos haciendo de distintas maneras. Un ejemplo de ello es que trabajamos muy fuerte en la reducción del consumo energético en edificios y casas. La reducción de entre 35 y 60% en el consumo de energía en las viviendas significa un ahorro para los dueños. A largo plazo, queremos que el puerto siga siendo el más importante de Europa y el más eficiente.
¿Qué garantiza que un cambio político no va a afectar este plan?
Hay mucho apoyo al plan de sostenibilidad en la ciudad, aunque es diferente entre partido y partido. Al partido verde le gusta el proyecto porque mejora la ciudad, pero al estar conectado al crecimiento económico también tiene el apoyo de los partidos de derecha. Una de las principales razones por las que tiene apoyo político es porque tiene el de la industria. Las grandes compañías de Rotterdam han dicho que tienen que trabajar en esto, porque si no perderán competitividad en los próximos años.
De todos los niveles en los que trabajan, ¿cuál es el más difícil, en su opinión?
Uno de los que plantea más retos es la reducción del CO2 producido por el tráfico. Es más fácil trabajar con la industria. Además de intentar reducir el tráfico, también trabajamos para que entren vehículos más limpios. Es una situación similar a la de Bogotá. Otra tarea es promover la innovación. Tenemos que desarrollar más conocimiento para aprovechar la biomasa y producir energía. En ese sentido, América es un continente con mucha biomasa para exportar. También trabajamos en un mejor mecanismo que ponga un precio al CO2. Si hay un precio para la contaminación, a las compañías les resulta más interesante invertir en eficiencia.
¿Dónde están las mayores inversiones del plan?
Las mayores inversiones están en la industria. Por ejemplo, en una planta de tratamiento de desechos y en una red para producir energía limpia. En los próximos años esperamos invertir en plantas de biocombustibles.
¿Qué tipo de estrategias están usando para involucrar a los ciudadanos en este plan?
Tratamos de crear programas que hagan atractiva la reducción de CO2 entre los ciudadanos. Por ejemplo, trabajamos con corporaciones para hacer más eficientes las viviendas. También promovemos el uso de carros eléctricos. Eso incluye estaciones de carga por la ciudad.
¿Qué podría desbaratar estos planes?
Creo que nuestras metas son ambiciosas. Espero que las podamos alcanzar. Nuestra mayor amenaza puede ser el valor del CO2 en Europa. Tememos que no sea suficientemente alto en los próximos años. Cuando se comienza a trabajar en sostenibilidad es importante trabajar en los mecanismos de comercio de CO2.
¿Cómo preparan a las nuevas generaciones para que se involucren en este cambio de la ciudad?
Hacemos diferentes cosas para los niños, como programas de educación que van desde los más pequeños hasta los universitarios. Pero no se trata sólo de que aprendan a proteger el medio ambiente, sino también que se entrenen para trabajar en una industria de la sostenibilidad. Esperamos crear unos 7.500 trabajos en estas industrias y necesitamos gente entrenada para eso.
¿Cómo lograr la armonía entre los gobiernos locales y los nacionales para sacar adelante este tipo de iniciativa?
Los gobiernos nacionales no siempre promueven la sostenibilidad, pero sí promueven el crecimiento económico y ahí es donde resultan útiles. En nuestro caso tenemos una fuerte asociación entre crecimiento económico y sostenibilidad, y gracias a ello recibimos mucha ayuda del Gobierno.
Las ciudades sostenibles del futuro
La firma Lux Research acaba de publicar un estudio en el que identifica a las ciudades que serán modelos para los centros urbanos inteligentes del futuro. El informe señala que estas ciudades marcarán la tendencia cuando se alcance el 70% de población urbana estimado para 2050. Estas son algunas:
Ámsterdam
A finales de 2009 comenzó a trabajar para convertirse en la primera ciudad inteligente de la Unión Europea, con el propósito de conseguirlo en una década. Una de sus iniciativas más llamativas es la promoción de barcos cero CO2.
Singapur
Ubicada en Asia Suroriental es líder en infraestructura urbana inteligente y sostenible. Sus proyectos inmobiliarios, el manejo del tráfico y la canalización del agua han sido destacados. Su reto es la sostenibilidad energética.
Estocolmo
Fue elegida Capital Verde en 2010 por la Unión Europea. Su mayor logro es la creación del distrito de Hammarby Sjostad, que integra la gestión de la energía, el agua y los residuos de 35.000 personas en una de sus principales áreas industriales.
Masdar
Esta urbe verde fue creada por el gobierno de Abu Dhabi, Emiratos Árabes. Se proyecta que será la primera ciudad 100% ecológica del mundo, construida bajo la filosofía de una vida “sin emisiones de carbono y sin residuos”. Estaría lista en 2020.