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El presidente (e) de la Corte Suprema de Justicia, Jaime Arrubla, se mostró partidario de que la Judicatura no siga conociendo tutelas por fallos de las máximas instancias de judiciales, como la corporación por él dirigida de manera interina, aún cuando reconoció que la justicia colombiana requiere de un estamento que ejerza la labor disciplinaria frente a los abogados y frente a los jueces.
Aclarando que su señalamiento que "no es personal contra ninguno de sus miembros", dijo que la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura "como tal, se ha dado por vía de tutela, a la labor de conocer de tutelas contra decisiones de Altas Cortes y esto distorsiona el sistema".
Aunque reconoció que, "a partir del fallo de la Corte en el caso de Iván Díaz" se ha mantenido un mejor ambiente entre las Altos Tribunales" debe revisarse ese tema en la reforma que se está planteando por el Gobierno, que es concertada entre todos los sectores.
Cabe recordar que cuando la Sala Disciplinaria falló la tutela que dejó sin efectos la condena de siete años proferida por la Corte Suprema en contra del ex congresista, la Sala Penal llegó a sugerir la posibilidad de acudir a instancias internacionales, para evitar que otros organismos revocaran sus decisiones judiciales.
Casi cuatro meses después de originado el choque de trenes, la Corte Constitucional, en una de sus salas de Revisión, volvió a revocar el fallo, reafirmando la condena contra Iván Díaz Mateus.
En ese entonces, el ex presidente de la Corporación, Nilson Pinilla, se refirió a la Judicatura como un órgano descompuesto, lo que derivó en la petición del magistrado de la Sala Disciplinaria, Ovidio Claros, a la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes para que se investigara un posible caso de injuria.