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El embajador de Colombia en Holanda, Francisco Lloreda, no tendrá que buscar inquilinato, pues la justicia de ese país negó una demanda que pretendía embargar su residencia oficial en La Haya. La acción fue impuesta por los dueños de Llanos Oil, los hermanos Henk y Albert van Bilderbeek, luego de que el estado colombiano les suspendiera en 2003 un contrato de explotación, hecho que –según ellos- les causó pérdidas por U$9.000 millones. Gracias a la decisión de la Corte de Apelación de Holanda, Lloreda seguirá viviendo en la mansión del exclusivo sector de Wassenaar. Aunque hubiese ganado el pleito, Henk no habría podido usar la residencia por una sencilla razón: hace unos meses conmutó su pena por blanqueo de dineros y recibió arresto domiciliario en Bogotá.
Mejor no ir
A propósito del liberalismo, sigue el malestar entre sus precandidatos a la Presidencia por —dicen— el favoritismo de César Gaviria por la candidatura de Rafael Pardo. Uno de ellos, el senador Héctor Helí Rojas (foto), confesó que está pensando en la posibilidad de retirar su aspiración y hasta les ha dicho a algunos allegados que otros podrían hacer lo mismo.
Campañas y pancartas
Tal y como sucediera en meses previos a la primera reelección, han comenzado a aparecer en Bogotá varias pancartas en favor del presidente Álvaro Uribe. ¿Quién las paga? No se sabe. Lo único cierto es que se pueden ver sobre la carrera 30 con mensajes como: “Dr. Uribe, la gente de bien lo necesita” (con un claro sentido de apoyo a su continuidad) o “Dr. Uribe, muchas gracias” (que puede ser interpretada como una despedida). Lo curioso es que en Medellín también han aparecido pancartas, pero en favor de Juan Manuel Santos.