Publicidad

Merkel pone manos a la obra

Busca formar coalición de gobierno para enfrentar su tercer mandato como canciller alemana.

24 de septiembre de 2013 – 06:35 a. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

“Hoy celebramos, pero mañana hay que trabajar”. Estas fueron las palabras el domingo de Ángela Merkel, canciller alemana, mientras celebraba la victoria en las elecciones generales de este país que la ratificaron en el cargo por tercer período consecutivo.

Si bien Merkel logró una victoria apabullante entre el electorado, además de un lugar en la historia, el camino que tiene por recorrer en los próximos cuatro años parece ofrecer tantos retos como sus anteriores períodos al frente de Alemania.

Merkel es una canciller forjada en medio de una de las peores crisis económicas de la Europa moderna, una especie de catástrofe financiera que obligó a países como Grecia, Irlanda, España y Portugal a acogerse a paquetes de rescate de la Unión Europea que, en una gran parte, son financiados por Alemania.

La canciller ha sido una de las anclas de la zona euro, una de las principales salvaguardas para la integridad económica de un continente con moneda común. En la práctica, entre otras consecuencias, el liderazgo de Merkel le ha granjeado odios en los países rescatados, pues su doctrina de austeridad ha implicado un recorte dramático en el gasto público de varios estados, algo que se traduce, a su vez, en escasez de empleo y dinero para seguir operando un país.

El remedio aplicado, sin embargo, parece que ha surtido efecto, pues los efectos de la crisis, al menos los peores, han comenzado a desaparecer. Lo que los críticos cuestionan es si estas consecuencias podrían haberse evitado tomando medidas más agresivas y no el camino seguro de la austeridad implementado por Merkel.

Las opiniones acerca de Merkel presentan una especie de esquizofrenia: afuera de Alemania es vista como una especie de tirana del capitalismo, pero en su país el electorado ha validado su postura frente a la crisis de la zona euro.

Esta validación se presentó el domingo de la siguiente forma: la Unión Demócrata Cristiana (CDU), partido de Merkel, y su aliada, la Unión Social Cristiana (CSU), obtuvieron poco más del 41% de los votos, algo levemente por debajo del límite establecido para gobernar con una mayoría absoluta en el sistema electoral alemán, que establece la formación de coaliciones si no hay ésta.

El trabajo de Merkel, como lo dijo, comenzó el lunes en la mañana, cuando se contactó con la dirigencia del Partido Socialdemócrata (SDP) para entablar un diálogo que le permitiera formar coalición de gobierno con esta fuerza política. Peer Steinbrück, miembro de este partido, era el gran rival de la canciller en la elección.

La decisión por parte del SDP acerca de formar una coalición, o no, podría conocerse a finales de esta semana cuando el colectivo se reúna para analizar sus opciones, según declaraciones de Sigmar Gabriel, líder del SDP. Este partido obtuvo casi el 26% de los votos en la elección.

La formación de una coalición con el SDP estaría mediada por la discusión de medidas que este partido ha impulsado como el establecimiento de un salario mínimo en Alemania, una reforma pensional y la creación de un fondo para rescatar bancos que sea financiado con el dinero de las mismas instituciones y no con recursos de los contribuyentes alemanes.

El tercer período de Merkel al frente de Alemania tendrá, además del manejo de la economía en la zona euro, ingredientes en materia de política doméstica en temas como incremento de la producción y construcción de infraestructura para permitir que la economía alemana continúe siendo la locomotora del continente.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido