
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La OTAN y Rusia expresaron este martes su satisfacción por el acuerdo entre Moscú y Washington para destruir el arsenal químico sirio y urgieron a lograr una rápida resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para garantizar su aplicación.
Las dos partes, reunidas en un encuentro extraordinario del consejo OTAN-Rusia, subrayaron la importancia de «una eliminación rápida, segura y verificable» de las armas químicas presentes en Siria.
«El uso de armas químicas es una violación grave de las reglas de la legislación internacional y la comunidad internacional debe pedir cuentas a los responsables», señaló en un comunicado el secretario general aliado, Anders Fogh Rasmussen, en calidad de presidente de ese órgano, que reúne a los veintiocho aliados y a representantes del Kremlin.
«Los miembros del Consejo OTAN-Rusia condenan el uso de armas químicas y esperan un cumplimiento total de las demandas de la comunidad internacional», señaló Rasmussen.
«En caso de incumplimiento el Consejo de Seguridad de la ONU debe imponer medidas bajo el Capítulo 7 de la Carta de Naciones Unidas», añadió, en referencia al mecanismo que abre la vía a sanciones o incluso al uso de la fuerza.
Las dos partes, además, expresaron su «apoyo a todos los esfuerzos para lograr una solución política al conflicto en Siria», según el comunicado.