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Sí hay cine colombiano

29 de octubre de 2008 – 08:43 p. m.

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El cine colombiano ha vivido una trascendental transformación durante los últimos años. Mucho ha cambiado desde principios de los noventa, cuando la liquidación de Focine nos dejó con años en que apenas se estrenaba una película colombiana.

Gracias a la creación de la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura en 1997 y de Proimágenes en Movimiento un año después, se fueron sentando las bases para la concertación y aprobación en 2003 de la Ley de Cine. Cinco años después la Ley de Cine ha potenciado la cadena cinematográfica y le ha dado al país un número nunca antes visto de producciones nacionales. Bajo esas nuevas condiciones, el cine colombiano ha iniciado una nueva etapa en la cual ha entrado a participar en los más importantes festivales internacionales, ha cautivado al público local y ha fortalecido y profesionalizado algunos segmentos de la cadena de la creación y comercialización del cine.

En 2008 alcanzaremos doce películas de estreno en las salas de cine nacionales, además de una producción anual de más de 60 documentales y 150 cortometrajes colombianos. 37 películas colombianas han recibido aportes de empresas privadas que han contado con importantes estímulos fiscales. 2’400.000 personas asistieron el año pasado a ver películas colombianas en las salas de cine, cifra que constituye el 12% de la asistencia total, un indicador que supera a todos los países latinoamericanos, inclusive a cinematografías de mucha mayor trayectoria como la argentina, la mexicana o la brasileña.

Los resultados del cine colombiano no han sido solamente cuantitativos. Hoy encontramos una impecable calidad técnica en la mayor parte de las películas producidas en el país, y la calidad artística de nuestras producciones ha sido reconocida durante los últimos años, con la participación de Sumas y restas (Víctor Gaviria) en la competencia oficial de San Sebastián, Perro come perro (Carlos Moreno) en la competencia oficial del Sundance y PVC-1 (Spiros Statoloupolus) en la exigente Quincena de Realizadores del Festival de Cannes. Como Apocalipsur, la película ganadora de los premios nacionales de cine del Ministerio de Cultura, nuestros largometrajes de ficción, documentales y cortometrajes han hecho presencia durante los últimos años en más de 50 festivales que reúnen lo mejor del cine mundial.

Pero los avances que hemos alcanzado son apenas el punto de partida para alcanzar metas mucho más ambiciosas. La mayor parte de nuestras películas son primeras obras de sus autores, que tienen necesariamente que madurar propuestas artísticas de mayor solidez. Hemos avanzado en la diversificación de los temas que aborda el cine colombiano, pero son todavía muchos los temas que podrían reflejar una realidad nacional llena de matices, de historias cotidianas que merecen ser contadas. Hemos dado pasos importantes hacia la internacionalización del cine colombiano, pero todavía debemos generar incentivos mayores para la inversión extranjera y producir películas más competitivas en los grandes festivales del cine internacional.

No podemos quedarnos sólo en los logros, debemos reflexionar y mirar a fondo los retos que tenemos. Desde hace un par de años la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura, en asocio con Proimágenes en Movimiento y alrededor de otros 30 socios en todo el país, ha venido desarrollando la ‘Semana del cine colombiano’, la cual acaba de terminar. Una ocasión para reflexionar en torno a nuestra naciente industria, para reconocer los avances de nuestro cine e identificar sus principales desafíos futuros. Una semana en la cual el cine nacional es protagonista por medio de una programación que incluye la exhibición de películas nacionales, eventos académicos, premiaciones, entre otros actos.

La semana pasada fue de reflexión. Los desafíos son múltiples para el cine nacional. El Estado colombiano; el público cinéfilo; los artistas y técnicos; los empresarios de la producción y comercialización de cine, tenemos todos el desafío de consolidar esta actividad floreciente en el arte colombiano, pero que requiere paciencia, cuidado permanente, dedicación y mucho talento, para contar con una cinematografía de calidad, de contenidos diversos, con presencia internacional relevante.

 David Melo. Director de Cinematografía, Ministerio de Cultura. Bogotá.

Refrescante

Durante muchos años he leído El Espectador, sufrí cuando se volvió semanario y me alegré mucho con la noticia de su regreso a diario. Hoy quiero escribirles para felicitarlos por el cubrimiento de noticias que suelen pasar inadvertidas para los medios y que ustedes han sabido darle la justa importancia y refrescarnos a los lectores con temas diferentes a la agenda política y judicial. Leí con especial atención el artículo ‘Crean el primer corazón artificial’ (El Espectador, octubre 28/08) y me llamó mucho la atención la entrevista que le hicieron al cardiólogo, por la pertinencia de sus respuestas. Definitivamente esto era lo que le hacía falta al país, que medios como ustedes se preocuparan por resaltar los avances en el campo de la salud y por crear secciones en las que podamos encontrar herramientas para mejorar nuestra calidad de vida. Felicitaciones por este tipo de artículos, como el publicado el miércoles en el tema del día, y por el cubrimiento de la sección de Vivir.

Íngrid Rojas.  Bogotá.

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