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Por cuenta de supuestas amenazas y planes para atentar contra dirigentes del partido político FARC –entre ellos el jefe de la colectividad, Rodrigo Lodoño, así como Pastor Alape, delegado en el Consejo de Reincorporación y coordinador del partido Antioquia–, la Policía anunció que adelantará una serie de entrevistas para verificar su seguridad.
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Así lo anunció el coronel Pablo Ruíz, subdirector de Seguridad Ciudadana, quien dijo que se están evaluando los reportes y que la Unidad Nacional de Protección (UNP) también indagará por la situación de cara a robustecer su seguridad.
“Se están evaluando esas informaciones y se harán unas entrevistas para ampliar y determinar posibles amenazas y de dónde provienen. A través de la UNP, el órgano rector de seguridad, continúa el proceso, pero nosotros reforzamos los funcionarios para garantizar la seguridad de todos los desmovilizados”, declaró el uniformado en declaraciones recogidas por RCN Radio.
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Apenas este miércoles, el partido denunció que dos de sus dirigentes en Bogotá –Isabela Sanroque y Manuel Bolívar, integrantes de la dirección de FARC en la ciudad–, fueron señalados en un panfleto firmado por las Águilas Negras bloque Capital, que también arremetió contra líderes sociales, sindicales y políticos.
Asimismo, la semana pasada, por falta de garantías de seguridad, exguerrilleros en Ituango (Antioquia) aceptaron el traslado de su espacio de reincorporación por amenazas contra su vida. Pastor Alape, coordinador de la colectividad en Antioquia, aseguró que en el municipio se han registrado dos asesinatos en los últimos dos meses.
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Se trata del homicidio de Darío Herrera y Manuel Antonio González, lo que avivó la zozobra y el miedo de los exguerrilleros ubicados en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de la vereda Santa Lucía, de esa zona. Por ello, de los 89 excombatientes que habitan allí, más de 60 están dispuestos a desplazarse por falta de garantías de seguridad.