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Las presiones para reducir costos, los desarrollos tecnológicos y los hábitos de consumo cambiantes están reduciendo cada vez más el número empleados dedicados a trabajar como cajeros de bancos, lo que limita su influencia y reduce sus salarios.
Por ejemplo el Wall Street Journal (WSJ) encontró que J.P. Morgan Chase JPM & Co., el mayor bancos por activos en EE.U., prevé que para el año próximo habrá reducido la cantidad de empleados en sus sucursales, excepto gerentes, en 20% frente a 2011. También ha remodelado filiales, reduciendo el espacio para cajeros en alrededor de un tercio, para hacer lugar para oficinas donde los empleados del banco puedan asesorar a los clientes sobre temas financieros.
“Algunos de los mejores banqueros encontraron el camino para llegar a su puesto tras comenzar como cajeros”, le contó al Wall Street Journal (WSJ) Richard Davis directivo de U.S. Bancorp, uno de los mayores prestamistas de Estados Unidos, y quien además comenzó a trabajar como cajero de banco el día que cumplió 18 años.
En una encuesta realizada a principios de este año por la firma contable y de consultoría Crowe Horwath LLP, el cajero promedio en Estados Unidos, que trabaja a tiempo completo y que tiene pocos años de experiencia, gana US$25.738 en total durante un año, 2,9% menos que el año previo y el salario más bajo entre las 28 funciones bancarias analizadas en la encuesta
Además entre 2007 y 2013, la cantidad de cajeros bajó 13,2%, equivalente a 80.280 puestos de trabajo, a 527.680, un mínimo de 11 años, según de la Oficina de Estadísticas Laborales (OEL). Entre 1999 y 2007, los bancos sumaron 154.820 cajeros, según datos de la OEL.
Davis, el presidente de banco que empezó como cajero, dice que hoy los cajeros se parecen a los trabajadores de aerolíneas que aún facturan el equipaje de los pasajeros pero no tienen que entregar tantos boletos como antes.
El ejecutivo de U.S. Bancorp también predijo que en el futuro seguirá habiendo cajeros, pero que tendrán más destrezas. “Todos decían que para el año 2000 no habría más cajeros”, dijo Davis. Aunque las nuevas herramientas bancarias en smartphones “sumaron otra forma para que los clientes accedan al banco, no eliminaron la necesidad de un cajero”.
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