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La ‘vuelta’ del sargento Rivera

El sargento del Ejército Julio Rivera Gutiérrez fue detenido cuando transportaba insumos para procesamiento de narcóticos hacia los Llanos.

27 de noviembre de 2009 – 05:30 p. m.

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Tres semanas después de que la Policía capturara al sargento del Ejército Julio Rivera Gutiérrez cuando transportaba insumos para el procesamiento de narcóticos hacia los Llanos Orientales, se conocieron más detalles de los hechos que lo han llevado a permanecer detenido en la cárcel de Cáqueza, Cundinamarca.

De acuerdo con la investigación adelantada por la Unaim de la Fiscalía, el suboficial, quien pertenecía al batallón de servicios Cacique Tisquesusa, localizado en el Cantón Norte de Bogotá, solicitó un camión carpado de estacas perteneciente a la institución militar con la excusa de hacer un trasteo. Como a los vehículos militares excepcionalmente se les efectúan requisas, la probabilidad de que quedara en evidencia la carga que llevaba era muy remota.

Esa era la intención de sus ocupantes hasta que accidentalmente el vehículo se volcó a la altura del kilómetro 17, en la vía que conduce a la ciudad de Villavicencio, en inmediaciones del municipio de Chipaque, Cundinamarca. Para su infortunio, muy cerca había un retén de la Policía que tan pronto se percató de lo ocurrido fue en ayuda de los ocupantes del automotor.

Al parecer Rivera viajaba en compañía de otro sujeto que pudo escapar, según manifestaron testigos. Entre tanto, el sargento, según el ente acusador, corrió hacia una casa localizada en una loma cercana, tomó ropa que se encontraba extendida e ingresó a la vivienda de forma violenta, como lo narró uno de los campesinos que se encontraba en el lugar.

Una vez adentro se dirigió al baño, se cambió de ropa y cuando los uniformados de la Policía abrieron la puerta del lugar lo encontraron sentado con el uniforme camuflado en sus rodillas. La rauda huida del uniformado y lo que encontraron en el camión los policiales confirmaron sus sospechas. Allí fueron hallados 18 bultos de soda cáustica, 10 bultos de bisulfito de sodio y 44 canecas de 55 galones con cetona.

Al otro día, Rivera fue llevado a audiencia pública en el Juzgado del municipio de Chipaque, donde la Fiscalía le imputó cargos por el delito de tráfico de sustancias para el procesamiento de narcóticos. Aunque el sargento Rivera no los aceptó, el juez consideró que había méritos suficientes para que permaneciera detenido en establecimiento carcelario.

El Comando del Ejército manifestó, en ese momento, que el suboficial fue retirado y se inició una investigación interna para determinar qué había ocurrido y con qué argumentos salió el camión de la unidad militar. Entre tanto, la Fiscalía adelanta las pesquisas del caso con el objetivo de establecer hacia dónde se dirigía el vehículo y a qué organización criminal pertenecían los insumos químicos encontrados dentro del camión del Ejército. Asimismo, qué otras personas formaban parte de la logística del grupo al margen de la ley.

Aunque por el momento el sargento (r) Rivera se ha negado a colaborar, las autoridades judiciales esperan que en las próximas semanas cambie de opinión, teniendo en cuenta la posibilidad de obtener beneficios judiciales ante una eventual condena. Por ahora Rivera sigue guardando silencio.

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