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Con la mano en alto, el ministro de la Protección Social, Mauricio Santa María, prometió ante los periodistas de Caracol Radio, Caracol Televisión y El Espectador que este año estará lista la actualización del POS, no aumentarán los aportes de los contribuyentes y que con las actuales inyecciones de dinero se logrará el equilibrio financiero del sistema hasta 2020.
La lista de promesas que, entre la semana pasada y ésta, ha hecho el Gobierno tiene contentos a muchos. Pero, como lo hizo notar el economista Alejandro Gaviria, invitado a la mesa de la alianza informativa entre los tres medios, aún persisten dudas sobre la fuente de recursos para respaldar tantos cambios.
El ministro Santa María aclaró que el déficit del sistema no es tan alto como muchos creen y que se estima en cifras exorbitantes como 8 ó 9 billones de pesos. Según los modelos del propio Ministerio, con los 1,4 billones que se tiene planeado inyectar a las instituciones prestadoras de Salud se lograría darles liquidez. Esto, sumado a un conjunto de medidas administrativas, permitiría según el ministro “garantizar el equilibrio hasta 2020”.
Olga Lucía Zuluaga, de la Asociación Colombiana de Empresas Sociales del Estado, no está tan tranquila con el tratamiento anunciado por el ministro y sus cuentas no encajan con las de él. “En primera instancia nos preocupa que hable de 1,4 billones de pesos, cuando la deuda sólo con hospitales es 3,5 billones de pesos”, apuntó. De esa cantidad, al menos el 50% correspondería a deudas del régimen subsidiado y en su opinión “no se han hecho propuestas concretas para saldar esa cartera”.
Para el médico economista Fernando Ruiz, investigador del Cendex de la U. Javeriana, la clave de la sostenibilidad del sistema al menos hasta 2020, como lo plantea el ministro, está en el plan de beneficios. En la actualidad el sistema de salud vale aproximadamente 36 billones de pesos. Esto es, un 5,2% del PIB. Para igualar los planes de beneficios del régimen contributivo y el subsidiado, como lo ordenó la Corte Constitucional, se necesitan entre 2 y 3 billones de pesos extras.
¿De dónde saldrán estos recursos? Para Ruiz, todo depende de qué tan hábil será el Gobierno para poner límites al gasto a través de la definición de ese plan de beneficios. Una respuesta que sólo se tendrá en noviembre, cuando termine la prometida actualización, o incluso el próximo año, cuando se reorganice el plan basado en enfermedades y no en procedimientos y medicamentos.
Álvaro Cardona, director de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, aplaudió las iniciativas del Gobierno y asegura que el equilibrio financiero es posible “si se controla la corrupción en el sector y la intermediación de recursos. Es muy posible que con los recursos que ya existen se pueda prestar una buena atención a la población”.
Sólo con el paso del tiempo, y en la medida en que se hagan efectivas las medidas que está tomando el Gobierno, se sabrá si el tratamiento administrado al sistema fue efectivo o no.