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La Procuraduría General de la Nación le solicitó al Consejo de Estado que declare al Hospital San Félix de La Dorada, Caldas, como actor administrativa y patrimonialmente responsable de la muerte del paciente Eutimio Gallego Herrera, quien falleció cuando era objeto de una intervención quirúrgica en esa entidad de salud, en el 2004.
La petición fue elevada ante la Sección Tercera de la colegiatura, que estudia la sentencia proferida por el Tribunal Contencioso Administrativo de Caldas, cuyo fallo se dio en ese mismo sentido.
Gallego Herrera murió cuando estaba siendo objeto de una intervención en esa Empresa Social del Estado, el 27 de julio del año 2004. En el curso del procedimiento, denominado como "osteosíntesis", se habría presentado una falla médica que precipitó el fallecimiento del paciente.
Un tromboembolismo pulmonar se habría originado como consecuencia de una práctica extemporánea de la intervención, pues según la investigación, debió darse 12 días atrás, y de ahí que se considere que hubo un trato negligente para el afectado.
Además, el Ministerio Público advirtió que la demora se habría producido por la carencia del material necesario para efectuar la operación en el hospital, que habría sido la misma razón que llevó a los galenos a ordenarle a Gallego Herrera que permaneciera en casa, guardando reposo.
Según el organismo de control, el hospital debió enviar al paciente a otra entidad de salud, teniendo en cuenta que su estado era delicado y que la demora en la intervención podría provocar el desenlace que finalmente se dio.