Publicidad

Bombardeo con girasoles

Ernesto Yamhure
14 de abril de 2010 – 10:47 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

TODO INDICA QUE LA PUJA POR LA Presidencia se dará entre los candidatos Santos y Mockus. Las demás aspiraciones tienen muy pocas opciones, incluida la conservadora gracias a la irremediable división de esa colectividad.

Esta ha sido una campaña en la que la atención se ha concentrado en los resultados de las encuestas y no en los programas de los candidatos que aspiran a reemplazar al presidente Uribe. Temas tan sensibles como el desempleo, la emergencia en materia de salud, los tratados de libre comercio pendientes de aprobación son importantes, pero no son los fundamentales.

Todos los aspirantes hablan de la Seguridad Democrática, pero en abstracto. Sería bueno que nos dijeran, por ejemplo, cuál va a ser su política para enfrentar la cada vez mayor amenaza chavista. Esta semana, el dictador de los venezolanos graduó a 35 mil milicianos cuya primer función será la de “barrer la burguesía” y “promover el socialismo del siglo XXI” —léase comunismo—.  A estos hombres en armas se sumaron 79 niños entre 13 y 17 años, a quienes en adelante conoceremos como “guerrilleros comunicacionales”. Aquellos jovencitos deberán crear células para la promoción de las retorcidas ideas del dictador.

En el discurso de graduación de su nuevo ejército, Chávez dijo que éste tiene la función de defender a Venezuela de lo que él llama agresiones del “imperio maldito” —Estados Unidos— al que le ayudan “gobiernos lacayos como el de Colombia”.

¿Qué han dicho al respecto nuestros presidenciables? Nada. Sería bueno que nos expusieran de manera clara y pormenorizada lo que tienen en mente para hacerle frente a la intimidación venezolana. En este caso, no hay lugar para las sanciones pedagógicas. Chávez no se detiene sacándole una tarjeta roja ni colgándole alrededor de su cuello una gigantesca zanahoria de peluche.

De la mano del teniente coronel está el problemita de las Farc. La guerrilla espera ansiosamente la salida del presidente Uribe y la llegada de alguien que, como dijo un dirigente político esta semana, los bombardee con girasoles.

En este momento, sería nefasto el triunfo de un proyecto político ambiguo con la guerrilla. Mucho mal haría una política de paz a cualquier precio. Si las Farc quieren reconciliarse con la sociedad, saben cuál es el camino: cese de hostilidades, entrega de armas y desmovilización. Así, rapidito y sin tantas vueltas.

La elección está entre dos candidatos antagónicos: Santos y Mockus. Del primero conocemos su compromiso y verticalidad a la hora de enfrentar los grandes problemas nacionales. Desde hace muchos años viene denunciando el riesgo que encarna el esquizofrénico sátrapa venezolano. Así mismo, cuando fue ministro de Defensa, le correspondió trazar una política que llevó a que nuestra Fuerza Pública pudiera asestarle los más duros golpes a la guerrilla.

Mockus es bueno, es decente, pero no está probado. Poco sabemos de su eventual comportamiento frente a estos asuntos. Es un gran pedagogo y, sobre todo un buen constructor de cultura ciudadana. Aquello no es suficiente para domar a la bestia terrorista que, a pesar de estar diezmada, aún sigue retozando y haciéndole daño a nuestro país.

A todas estas, el Partido Conservador, pivote de la Seguridad Democrática, debería dejar de lado su inviable candidatura y, pensando en los intereses superiores de Colombia, aliarse a la campaña de Santos para efectos de que éste pueda ganar en primera vuelta. Si el conservatismo insiste en hacerse contar debe saber que va a sufrir una derrota monumental. La base conservadora, a pesar de las amenazas de expulsión, respalda la continuidad de la Seguridad Democrática que encarna el candidato del Partido de la U.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido