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El AC Milán clasificó para las semifinales de la Copa de Italia de fútbol, este miércoles, al derrotar a la Sampdoria por 2-1 en Génova con doblete del brasileño Pato, en un partido marcado por el regreso de Antonio Cassano al estadio de su ex club, que lo despidió en octubre pasado.
Pato anotó de manera tempranera, en los minutos 17 y 22, tras dos pases decisivos del defensa holandés Urby Emanuelson, titular al igual que el otro reclutado de la semana, su compatriota Mark van Bommel.
Otro nuevo en su equipo, la Sampdoria, el delantero Massimo Maccarone, que llegó proveniente del Palermo, anotó el gol del descuento (51) para los locales, pero los lombardos se quedaron con el billete que los habilita a jugar ante el Palermo en semifinales.
Cassano, el armador de juego de la ‘Azzurra’, fue recibido con una silbatina de los ‘tifosi’ locales en el estadio Luigi Ferraris, y al grito de "¡Vendido!" cuando entró al campo de juego, en el minuto 78 en reemplazo del brasileño Robinho. En los descuentos dispuso de una ocasión de gol que no aprovechó (90+2).
El presidente de la Sampdoria, Riccardo Garrone, había adelantado que no saludaría a Cassano, y afirmó "no tener más consideración por el jugador".
"¿Saludarlo? ¡Por supuesto que no! Yo soy alguien educado, pero él no tiene educación", había declarado Garrone a la televisión antes del partido.
El directivo había echado al delantero por haberlo insultado (¡"Viejo de mierda"!, había dicho Cassano) el pasado 26 de octubre pasado por haber quedado fuera del equipo. Tras su pase al líder AC Milán, el jugador habría ironizado públicamente sobre Garrone.