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Llega el momento: después de largos y tediosos trámites, de solicitar créditos, de averiguar por subsidios y de demorarse uno, dos o hasta tres años pagando la primera cuota: por fin le entregarán su apartamento. La espera ha sido larga y la emoción —aunque la vivienda pueda no ser entregada con acabados— es desbordante.
Pero antes de entregarse totalmente a la felicidad de llegar a su primera vivienda (así sea en obra gris), mantenga la cabeza fría y los pies bien plantados. Recibir el inmueble que con tanto esfuerzo, tiempo y dinero ha logrado conseguir es una de las tareas más importantes en el proceso de compra de vivienda.
En el país es común acordar una entrega sin acabados con la constructora del proyecto inmobiliario —especialmente cuando se trata de Viviendas de Interés Social (VIS)—, pues esto hace que las viviendas tengan menores precios y por lo tanto se vuelvan más asequibles para el bolsillo de diferentes hogares con diferentes ingresos, especialmente entre los compradores más jóvenes.
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Según el más reciente Censo de Edificaciones elaborado por el DANE, del total de viviendas (39.624) que se empezaron a construir en el segundo trimestre de 2025, 24.489 corresponden al segmento VIS.
En cuanto a las condiciones de entrega de estos inmuebles, la Secretaría de Hábitat de Bogotá explica que, de manera aproximada, en la capital sólo 17,5 % de las viviendas VIS se entregan con acabados, lo que quiere decir que más de 80 % se entregan en obra negra o en obra gris.
De cara a la entrega hay algunos factores que debería tener en cuenta para asegurarse de que todo no sólo esté en regla, sino que sea funcional.
¿Qué debo revisar cuando me entregan un inmueble sin acabados?
Lo primero a considerar se remonta tiempo atrás al día de la entrega. Cuando usted seleccione la vivienda en la que decidirá invertir es muy importante que acuerde cuál va a ser el grado de obra negra o gris en el que se le entregará su casa, pues dependiendo de esto, podrá fijarse en una cantidad determinada de elementos al momento de recibirla.
Básico pero fundamental: instalaciones de luz, agua y gas
Debemos empezar por lo básico: las instalaciones de todos los servicios deben ser revisadas con calma, en ese momento su tiempo y su mente deben estar apartados exclusivamente para la revisión y debe estar preparado, pues muy seguramente tome un par de horas.
Según el arquitecto Ricardo La Rotta, cuando le entregan una vivienda en obra gris realmente le están entregando un esqueleto de lo que será su hogar. Al ser un esqueleto, usted como propietaria/o debe revisar que absolutamente cada instalación esté en perfecto estado.
En primer lugar verifique las instalaciones eléctricas. Según La Rotta, estas generalmente no vienen con los tomacorrientes o interruptores instalados, por lo que es importante llevar una lámpara que pueda entrar en contacto con los dos cables de la toma para verificar que en efecto la corriente está pasando como debe ser. En caso de que la entrega de la vivienda no tenga un cielo raso, la persona podrá ver directamente las instalaciones de luz ubicadas en el techo, allí es indispensable que se encuentren ancladas a las placas, si no es así es mejor abstenerse de recibir el apartamento hasta que se haga el arreglo.
Con la entrega del apartamento deben hacerle llegar, además, los planos del sistema eléctrico en los que se indica la ubicación de cada uno de los puntos de luz, para que más adelante se pueda hacer una remodelación teniendo eso en cuenta.
Por último, se debe tener también una tabla en la que se indique cómo están distribuidas las zonas de la luz con respecto a los tacos, así el comprador tendrá absoluta claridad de qué interruptores son los que podrán detener o iniciar la alimentación de la luz en cada zona del inmueble.
En segundo lugar, debe revisar la instalación de agua: verifique que no se presente ninguna fuga y que la presión del agua se mantenga constante, pues de no ser así podría ser indicio de que existe alguna filtración en las tuberías, aunque usted no la pueda ver. Además, revise que todos los registros se abran y se cierren impidiendo y permitiendo el paso del agua respectivamente.
Como parte fundamental del funcionamiento de las tuberías es necesario que verifique que hay un flujo en los desagües, porque puede haber un taponamiento en un sitio de la red de aguas que esté ubicado más abajo. “Hay que comprobar que efectivamente el agua esté circulando por las redes de desagües y que se esté evacuando por todas las redes sanitarias del apartamento”, afirma La Rotta”.
Por último, en cuanto a las instalaciones de gas, estas suelen venir taponadas para que la persona se encargue de la instalación de los gasodomésticos. En ese momento, según Catalina Nieto, directora de proyectos en AC arquitectos, bastará con poner una mezcla jabonosa sobre los puntos de conexión. De haber una fuga saldrán burbujas pequeñas del vértice. Si, por el contrario, no sucede nada, la instalación está en óptimas condiciones.
A modo de bonus, en esta primera parte, Nieto afirma que es fundamental que se verifique que cada unidad de vivienda cuente con contadores de servicios públicos individuales y que estos se encuentren calibrados y en orden. Además, La Rotta sostiene que junto con la entrega de la casa se deben tener los planos generales de la vivienda.
Todo en línea: revise esquinas, paredes, pisos y ventanas
Después de la revisión general vienen los detalles: no por ser minúsculos quiere decir que no le vayan a causar dolores de cabeza y de bolsillo si no están en orden.
La Rotta explica que todas las esquinas de la vivienda deben encontrarse en un ángulo de noventa grados. Suena un poco obvio, pero el punto es que incluso pequeños desperfectos puede llevar que, al momento de instalar los tablones de madera, las baldosas en el baño e incluso ubicar los muebles, puede costarle más dinero ajustar todas estas medidas a la graduación del ángulo que quedó mal en un principio, perjudicando su economía y el tiempo de finalización de la obra de adecuación.
Para verificar que todo esté en regla, es fácil: utilice una escuadra, ubíquela en cada una de las esquinas y confirme que ésta encaje de manera exacta en los espacios —tenga en cuenta que si su casa no fue entregada con paredes pañetadas la variación del ángulo puede ser ligera y podrá ser corregida con el pañete, pero si es demasiado amplia, no habrá manera de corregirlo fácilmente—.
La Rotta advierte que si le entregan las paredes pañetadas, es decir cubiertas con una delgada capa de mortero —mezcla de cemento, agua y arena— debe cerciorarse de que no hay bultos, huecos o irregularidades en la pared, pues esto puede generar grietas futuras o incluso en el desprendimiento del muro.
Lo mismo pasa con el piso, la mayoría de las zonas secas vendrán con la capa de mortero. El cemento debe ser sólido y el mortero debe quedar completamente adherido a la estructura. Para verificarlo La Rotta aconseja pasar con un palo golpeando todo el piso del inmueble, el sonido debe ser robusto, si por el contrario suena hueco, es necesario que pida el arreglo del mismo, pues esto puede generar que el piso se agriete, se desprenda y se dañe.
Como tip que nunca sobra La Rotta sugiere verificar la pendiente de la ducha, esto se puede hacer con una pelota pequeña o con una canica. Suéltela en la ducha: si la canica se dirige hacia el sifón la pendiente está bien hecha, si por el contrario se estanca, eso mismo pasará con el agua cuando se esté bañando y debe ser arreglado.
No se olvide de las ventanas. Sergio Ballén, arquitecto de Acuario Hábitat Sostenible, explica que es fundamental revisar la unión entre diferentes materiales, principalmente en las ventanas. Todo debe estar perfectamente terminado y no debe haber ningún hueco, por más mínimo que sea, pues puede traer problemas cuando llueva o cuando haga demasiado frío.
¿Qué hacer si encuentro imperfectos cuándo estoy recibiendo mi inmueble?
El paso a seguir si encuentra algún bache dependerá de la gravedad de los imperfectos. La Rotta explica que de ser problemas estructurales, de difícil arreglo o relacionados con las instalaciones de servicios, es preferible no recibir el inmueble y manifestar que se firmará el acta de entrega una vez estos errores sean corregidos.
Si por el contrario son errores fáciles de arreglar, podrá adjuntarlos en el acta de entrega firmada, agregando fotografías y descripciones detalladas de cada uno de los imperfectos, aclarando que es la constructora la que debe hacerse cargo de corregirlos.
En cualquiera de los casos es fundamental que se lo manifieste a la constructora, pues de esta manera se evitará gastos innecesarios. Revise todo con cautela y tómese el tiempo necesario. Del afán no queda sino el cansancio.
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