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La designación del ex senador liberal Darío Martínez como candidato por el Consejo de Estado a la Procuraduría General de La Nación, le puso un punto alto al Gobierno Nacional y a la Corte Suprema de Justicia, que en próximos días tendrán que definir sus fichas en la terna que será presentada al Senado, de la que saldrá el reemplazo de Edgardo Maya Villazón. Los rumores de pasillo hablan de que en la Casa de Nariño hay alerta y que el mismo presidente Álvaro Uribe le habría pedido a sus asesores y a la coalición en el Congreso unir esfuerzos y encontrar un candidato fuerte que le haga contrapeso a Martínez.
Incluso, otro de los chismes que se han escuchado es que se estaría tratando de convencer a Maya Villazón para que busque la reelección. Como se sabe, el actual Procurador anunció hace poco que no estaba interesado en seguir en el cargo porque busca ser magistrado de alguna de las altas cortes. “Lo que he dicho es que mi deseo es aspirar a una de las altas cortes y no he renunciado a eso. Pero no lo haré con la investidura de Procurador y por eso he esperado, porque hubiera podido inscribirme como candidato para la Corte Constitucional, pero he decidido terminar el período y cerrarlo como debe ser”, dijo en una reciente entrevista a la W radio.
Hasta donde se ha filtrado, la baraja del Gobierno se mueve entre los siguientes nombres: Rodrigo Escobar Gil, actual magistrado de la Corte Constitucional; Emilio Otero, secretario general del Senado; Eduardo Montealegre, ex magistrado de la Corte Constitucional; Germán Arias, ex personero de Bogotá, y Camilo Ospina, hoy embajador ante la OEA. El objetivo, según dijo una fuente de Palacio, es escoger a alguien que le haga verdadero contrapeso a Martínez a la hora de la votación en el Legislativo.
Pero, ¿qué es lo que tiene Darío Martínez que asusta tanto al Ejecutivo? La primera consideración a tener en cuenta es su condición de liberal y su cercanía al director de esa colectividad, el ex presidente César Gaviria, enfrascado desde hace algunas semanas en un fuerte choque de conceptos con el presidente Uribe. Pero además, su trayectoria política y su condición como ex senador —labor que desarrolló por más de 20 años y en la que demostró disciplina y buen juicio—, le otorgan sin duda una gran ascendencia entre los congresistas, incluida la bancada uribista.
Cabe aclarar, eso sí, que Martínez no fue ni ha sido un opositor radical a Uribe y que aún siendo liberal ‘pura sangre’, siempre ha reconocido los aciertos del Gobierno, como por ejemplo la política de seguridad democrática. En diálogo con El Espectador, el ex senador enfatizó: “El Procurador no puede ser gobiernista ni antigobiernista. El compromiso es la defensa del Estado de derecho”. Palabras conciliadoras que, al parecer, no le traen calma al Gobierno.
Las angustias podrían aumentar, dependiendo del candidato que proponga la Corte Suprema, que será definido este lunes. En la lista de inscritos ante ese alto tribunal aparecen nombres de fuerte perfil ‘antiuribista’: Camilo Gómez, ex comisionado de paz del Gobierno Pastrana, y Rodrigo Villalba, ex gobernador del Huila y ex congresista, considerado ficha del actual magistrado de la Corte Suprema Yesid Ramírez, contradictor del Gobierno en la Corte Suprema.