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El referendo para una segunda reelección presidencial no es el único inconveniente que podrían enfrentar las reformas política y a la justicia en el Congreso, como teme el mismo Primer Mandatario. El retraso podría darse también si los referendos por el agua y el que propone la cadena perpetua para los violadores son radicados en el transcurso de este mes o en octubre. Y lo más seguro es que al menos el primero de ellos, el del agua, sea presentado la próxima semana en el Legislativo, que entonces tendría la obligación de darle prioridad, teniendo en cuenta que este tipo de proyectos llegan con mensaje de urgencia. El de la cadena perpetua para violadores aún está en la recolección de firmas.
Incluso el presidente del Congreso, senador Hernán Andrade, se muestra hoy preocupado porque, según dijo, si una de esas iniciativas aterriza en los próximos días y podría “paralizar la agenda legislativa”. En este sentido, reconoció que existe mucha inquietud ante la posibilidad de que las reformas política y a la justicia, consideradas vitales para el Gobierno, se estanquen y no sean estudiadas con la prontitud requerida. “El referendo por el agua tendría que ser estudiado con prioridad en las comisiones quintas. Sin duda existe el riesgo de que se agote la agenda legislativa”, advirtió.
En criterio del presidente del Congreso, en las actuales circunstancias se hace fundamental llegar a un entendimiento con las bancadas de la oposición, ya que sólo si existe voluntad política se podrán sacar adelante todas las reformas. Por su parte, el representante a la Cámara Nicolás Uribe, del Partido de la U y ponente del referendo reeleccionista, planteó la idea de trabajar de lunes a sábado: “Lo importante es cumplirle al país. El referendo del agua es clave, el de la reelección lo queremos votar afirmativamente, las reformas hay que aprobarlas y el del maltrato de niños es indispensable. Inclusive yo agregaría un tema más: la penalización de la dosis personal”, dijo.
Carlos Ferro, vocero del Partido de la U en el Senado, reconoció también que los otros dos referendos que están en camino pueden crear todo un “trancón” legislativo, lo que obliga a que los mismos congresistas se organicen y sean disciplinados. “Para esto se tiene que hacer una buena planificación y esperamos que el resultado que se dé en diciembre sea positivo”, expresó. Pero esa es la gran preocupación, ya que a la hora de hablar de disciplina, la bancada uribista no saca una buena calificación. En días pasados, el representante Óscar Arboleda manifestó su preocupación por la lentitud del trabajo y algunos analistas políticos critican el hecho de que en varias oportunidades, al comienzo de la legislatura, se hayan cancelado algunas sesiones plenarias en el Congreso.
La oposición, mientras tanto, está dispuesta también a jugarse sus cartas, buscando trabar el referendo reeleccionista y las reformas gubernamentales, las cuales no comparte. El senador del Polo Democrático Gustavo Petro subrayó que la agenda legislativa implica la elaboración de leyes y que los referendos también son una responsabilidad prioritaria. “Por ejemplo, el referendo por el agua se puede transformar en una ley que garantice a los más necesitados el líquido vital. Hay que tramitarlo y aprobarlo”, aclaró. Sin duda, el panorama es enredado para Gobierno y coalición. La analista política Elisabeth Ungar así lo advierte: “La agenda está casi quieta, a la espera de lo que pueda pasar con el referendo de la reelección. Creo que a pesar del pico y placa que se ha planteado para sacar adelante las reformas, las cosas serán muy difíciles y más aún cuando lleguen los otros referendos”.