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La candidatura de David Luna parece no despegar. Gustavo Petro y Gina Parody entran apenas a la escena. Carlos Galán no demuestra todavía mucha fuerza, según las encuestas. Del Polo Democrático no emerge aún una figura de peso. Paulo Laserna no se decide a lanzarse. Con este panorama para la carrera por la Alcaldía de Bogotá, por ahora todos los caminos conducirían a un solo nombre: el del exalcalde Enrique Peñalosa.
Recientes movimientos de alfiles liberales y conservadores evidencian que alrededor de la figura de Peñalosa, cuya aspiración ya cuenta con el apoyo de su partido, el Verde, y del Partido de la U, se estaría gestando la Unidad Distrital, una versión local de la Unidad Nacional que capitalizó el presidente Juan Manuel Santos.
Por los lados de las toldas rojas se cocina una discreta rebelión entre un grueso grupo de senadores que, inconformes con la candidatura del excongresista David Luna, buscarían acercamientos con el aspirante del Partido Verde. Se habla incluso de la posibilidad de promover la revocatoria del aval que el jefe liberal, Rafael Pardo, otorgó a Luna.
Aunque nadie dice esta boca es mía, legisladores rojos como Guillermo García Realpe reconocen que sí existen “algunos interrogantes” frente a la candidatura de Luna: “Muchos pensamos que Bogotá necesita un administrador con experiencia y con formación. Alguien que tenga posibilidades de ganar”.
Aclarando que se trata de “comentarios informales” y que valora las capacidades de David Luna, el senador nariñense revela que por los pasillos del Congreso se escucha decir de boca de varios liberales que “Peñalosa siempre ha sido liberal y, de hecho, lo han sacado a sombrerazos de la colectividad”.
No obstante que es claro, firme e incondicional el apoyo que hasta el momento ha dado Rafael Pardo, y buena parte del Partido Liberal, a David Luna, lo cierto es que no suena imposible una eventual conversación con Peñalosa, de quien se sabe quedó en muy buenos términos con Pardo cuando se fue de la colectividad roja.
Al respecto, el mismo Luna le dijo a este diario que entiende que siempre que hay intentos de renovación, “hay gente a la que le cuesta el cambio generacional”. Ayer, en la página web del aspirante estaba en lugar destacado una carta, con fecha 28 de marzo, en la que los 17 senadores de la bancada le expresan su apoyo.
Una realidad en el papel que pareciera no coincidir con declaraciones como la del senador Camilo Sánchez: “El partido es mucho más que el joven David y el joven (Carlos) Galán, hay muchos más. Necesitamos una persona con las cualidades suficientes para enfrentar el reto de la Alcaldía. Si no nos toman en cuenta, sentaremos nuestra posición. Preferiría que hubiera consulta interna en Bogotá. No ha habido acercamiento ni discusión de las propuestas de David Luna”, dijo el legislador, sin mencionar el supuesto acercamiento con Peñalosa.
Se dice que el disentimiento en las toldas rojas con Luna es tal, que de sus escuderos más firmes sólo le quedan los congresistas Simón Gaviria, Juan Manuel Galán y Juan Fernando Cristo, así como el director del partido, Rafael Pardo.
Es que, si no todos, muchos quieren con Peñalosa. Y no sólo en el liberalismo. El exalcalde sería cortejado además por un grupo de conservadores, si el presentador de televisión y empresario Paulo Laserna decide no presentar candidatura a la Alcaldía con esa colectividad.
Al cierre de esta edición, Laserna no había hecho ningún anuncio oficial, pero el conservador presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Alberto Zuluaga, sí había advertido: “Lo más cercano a los ideales del partido creo que es el doctor Enrique Peñalosa… Más que por el partido, es por las condiciones de la ciudad y creo que Bogotá merece una administración de la experiencia de Peñalosa”.
Paradójicamente, el candidato verde enfrenta en su partido una división por culpa del apoyo público que recibió del expresidente Álvaro Uribe. Tiene el respaldo del sector del exalcalde Lucho Garzón y seguramente contará con los votos de la senadora Gilma Jiménez, la segunda legisladora más votada del país, pero su alianza con la U es cuestionada por el exalcalde (y copresidente verde) Antanas Mockus.
Al respecto, dos alfiles mockusianos: los congresistas John Sudarsky y Ángela María Robledo dijeron que esperan “que Peñalosa corrija el curso de su candidatura” y de paso desmintieron que estén buscando acercamientos para apoyar la aspiración de Gustavo Petro.
El Espectador quiso consultar a Peñalosa sobre su Unidad Distrital, pero no fue posible. Sin embargo, su escudera Gilma Jiménez dijo que la campaña está dispuesta a “hacer todos los acercamientos. Bienvenidos todos sin vetos. Frustrados del Polo, liberales, independientes, conservadores… conversaremos tal y como lo estamos haciendo con el Partido de la U”.
La unidad alrededor de la figura de Peñalosa podría parecerse a la que logró el presidente Santos, pero también a la que gobernó a Bogotá con el suspendido alcalde Samuel Moreno, quien ha administrado especialmente con el Partido de la U. Una alianza criticada en varias ocasiones por el propio Partido Verde.
Sea como sea, por ahora no hay nada concreto ni con los liberales ni con los conservadores. Sólo el tradicional juego político de la época electoral. Muchas preguntas están todavía por responder: ¿qué estará pensando el presidente Santos? ¿Qué harán Gina Parody y Carlos Galán? ¿Saldrá del Polo un peso pesado? ¿Se lanzará el locutor y empresario William Vinasco? ¿Aceptará Paulo Laserna? La carrera hacia la Alcaldía de Bogotá apenas empieza.
Petro y los verdes
La campaña de Gustavo Petro por el Movimiento Progresista buscaría atraer el sentimiento de la Ola Verde; una de las estrategias para lograr su objetivo es la llegada a la campaña del caricaturista Vladdo, promotor de este fenómeno político en la pasada contienda presidencial, quien será la bisagra entre el sector mockusiano y los progresistas. Concretamente, Vladdo ha logrado acercamientos con los senadores John Sudarsky y Ángela María Robledo. Claro que el apoyo de los mockusistas no implica directamente el guiño de Antanas Mockus, quien en pasadas ocasiones se ha negado a hacer alianzas, como ocurrió en la campaña presidencial con el mismo Gustavo Petro. De hecho, no se descarta que el exalcalde busque impulsar su propia candidatura.
División en torno a David Luna
Desde que el Partido Liberal concedió su aval a David Luna para la Alcaldía de Bogotá se empezaron a escuchar voces de inconformismo, como las del expresidente Ernesto Samper y el exalcalde Jaime Castro, quienes cuestionan la experiencia política del aspirante y la forma en que el jefe del partido, Rafael Pardo, lo escogió.
Pardo, a su vez, ha defendido y apoyado al candidato. Pero esta vez, sin decirlo de frente, salió a flote la versión de que un grupo de congresistas también se resiste a la campaña de Luna y que en cambio están cuadrando una reunión para el próximo miércoles con Enrique Peñalosa.
Galán y Parody
Los candidatos Carlos Fernando Galán, de Cambio Radical, y Gina Parody, independiente, a pesar de no estar todavía adelante en las encuestas, representan, a juicio de los analistas, un importante voto de opinión.
En Bogotá el apellido Galán juega un importante papel, por algo en las pasadas elecciones fue el concejal con la más alta votación.
La investigadora de la Universidad del Rosario y especialista en ‘marketing’ político Bibiana Andrea Clavijo cree que Parody representa una propuesta fresca y con un sello muy particular de confrontación a Enrique Peñalosa, candidato que ha punteado en los sondeos de preferencia de voto. “Desde su lanzamiento Parody tiene un discurso fuerte frente al aspirante verde, mostrando al electorado que incluso ella podría llegar a tener más experiencia que él al intentar acentuar los errores que cometió durante su administración”. No se descarta que a medida que se acerquen las elecciones alguno o ambos candidatos terminen adhiriendo a otras campañas.