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Durante el primer semestre de 2008, en Colombia fueron denunciados 17 de casos de abuso sexual contra la población mayor de 60 años, quienes también han resultado afectados en 677 casos de violencia intrafamiliar, 307 muertes accidentales, 423 decesos en accidentes de tránsito y 89 suicidios en ese mismo período.
Las alarmantes cifras llamaron la atención del representante a la Cámara Simón Gaviria, quien preocupado por tan sombrío panorama, radicó en el Congreso, el martes de la semana pasada, un proyecto de ley que busca introducir modificaciones al Código Penal (ver recuadro) para endurecer los castigos a los agresores de nuestros abuelitos.
Gustavo Bernal, un adulto mayor de 71 años que en su juventud trabajó como mensajero y más recientemente ejerció como técnico electricista, encarna el drama del abandono familiar. Sus tres hijos no ven por él y su hermana delegó su cuidado a un albergue de Integración Social del Distrito, localizado en el sector de Bosque Popular, en Bogotá, hasta donde llegan las personas entre 50 y 60 años en situación de abandono, indigencia, discapacidad o emergencia social.
“Mis hijos no me buscan ni me miran. Nunca me fueron a visitar adonde yo vivía en arriendo”, dice Bernal con tono melancólico, mientras sus manos trémulas no paran de moverse debido al mal de Pakirson que padece.
Según el Censo de Población y Vivienda 2005, en Colombia la población mayor de 60 años asciende a 3 millones 721 mil 943 personas, de los cuales 2 millones 341 mil 824 pertenecen a los niveles 1 y 2 del Sisbén.
Cada día cuatro mayores adultos son víctimas de violencia intrafamiliar; lo peor es que uno de cada tres hechos es ocasionado por los mismos hijos, dice Gaviria.
“En el primer semestre de este año fueron reportados 677 casos de violencia intrafamiliar contra los adultos mayores. Así como un padre debe responder ante los tribunales por agredir a su hijo, los hijos que maltraten a sus padres también deberán sentir el rigor de la justicia”, sentencia Gaviria, quien además advirtió que esta problemática está protegida por la impunidad, porque sólo una cuarta parte de los casos registrados en Medicina Legal son finalmente denunciados ante la Fiscalía General de la Nación.
La iniciativa, que debe someterse a cuatro debates en el Congreso de la República, contempla, por ejemplo, que los hijos maltratadores sean condenados a penas de cárcel y se les impongan multas, según los días de incapacidad médica concedidos al adulto mayor afectado.
Sobre el proyecto, el representante Germán Navas Talero dijo que estaría dispuesto a apoyarlo “siempre y cuando la iniciativa no pretenda crear nuevos tipos penales exclusivos para los ancianos, sino la inclusión de circunstancias de agravación punitiva para proteger a este sector de la población”.
En efecto, según la propuesta, Gaviria pretende incrementar las penas de prisión para quien abandone, incurra en inasistencia alimentaria, violencia intrafamiliar, lesiones personales o cometa delitos contra la libertad, integridad y formación sexual de los adultos mayores.
La propuesta
El proyecto busca modificar el Artículo 119 del Código Penal referente a las circunstancias de agravación punitiva para las lesiones personales, cuando se trate en mayores de 60 años. Por ejemplo:
• Si las lesiones ocasionan incapacidad para trabajar o enfermedad que no pase de 30 días, en persona mayor de 60 años, la pena será de 32 a 72 meses de prisión.
• Si las lesiones ocasionan incapacidad entre 30 días y 90 días, la pena será de 32 a 108 meses de prisión (9 años).
• Si las lesiones ocasionan incapacidad superior a los 90 días, la pena será de 64 a 180 meses de prisión (15 años).
• Si las lesiones producen deformidad física transitoria, la pena será de 32 a 216 meses (18 años).
• Si las lesiones producen deformidad permanente, la pena será de 64 a 252 meses (21 años).