Publicidad

¿Crecimiento verde 2015-2018?

Juan Pablo Ruiz Soto
02 de diciembre de 2014 – 11:00 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

El pasado 15 de noviembre, el Gobierno de Colombia entregó la versión preliminar para discusión en el Consejo Nacional de Planeación del documento Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 “Todos por un nuevo país. Paz, equidad, educación” (PND).

Para lograr los objetivos del plan seleccionaron cinco estrategias transversales: infraestructura, movilidad social, transformación del campo, consolidación del Estado social de derecho y buen gobierno, y una estrategia envolvente llamada “crecimiento verde”.

El documento muestra grandes avances. Anteriormente, el crecimiento verde sólo se relacionaba con el desarrollo rural; ahora el concepto es compresivo e incluye relaciones e indicadores para diferentes sectores productivos. Sin embargo, el capítulo sobre crecimiento verde aún está biche, pues en muchos temas carece o son insuficientes las metas y productos, y esto debilita o anula la asignación presupuestal y el seguimiento.

El PND reconoce que el crecimiento económico está recorriendo una senda ambientalmente insostenible, que los indicadores muestran que la riqueza total se está agotando y que la economía colombiana es más intensiva en la utilización de recursos naturales que el promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), generando presiones sobre los recursos naturales ejercida por la industria extractiva, la ganadería extensiva, la urbanización y la motorización (página 468). El documento retoma más de cuarenta temas relacionados con sostenibilidad ambiental, muchos de los cuales fueron mencionados en nuestro documento “Mínimos ambientales 2015-2018” y coincide con temas y carencias señaladas por la OCDE cuando realizó la evaluación ambiental de país.

El PND, que es una herramienta clave para la aceptación de Colombia en la OCDE, menciona lo divino y lo humano como propósitos de la administración pública para este período, pero se queda corto en metas y productos. Lo que no tenga tareas e indicadores, no garantiza su gestión y puede quedar como un saludo a la bandera. Lo cual ni la OCDE ni la población colombiana estamos dispuestos a aceptar, pues de la calidad de la gestión ambiental depende la calidad de vida actual y futura de todos los colombianos, y especialmente de los más pobres, que son los más vulnerables ante la degradación ambiental y el cambio climático.

Queda mucho por precisar y entre los temas prioritarios está definir el fortalecimiento y la participación que las instituciones del Sistema Nacional Ambiental tendrán en el Presupuesto General de la Nación, para hacer realidad propuestas del PND asociadas al crecimiento verde, tales como: avanzar hacia un crecimiento sostenible y bajo en carbono en sectores productivos como transporte, vivienda, sector agropecuario, minería, hidrocarburos e industria; mejorar la gestión sectorial para la disminución de impactos ambientales; proteger y asegurar el uso sostenible del capital natural, conservando la biodiversidad, reduciendo la deforestación, apoyando el pago por servicios ambientales y la gestión de conservación en paisajes transformados, y mejorar el conocimiento, identificar acciones y avanzar con actividades concretas que disminuyan la vulnerabilidad frente al cambio climático. Hacer todo lo anterior requiere un presupuesto de gran magnitud y falta establecer este compromiso.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido