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Los precios del petróleo caían este viernes hacia el final de los intercambios en Europa, lastrados por el alza del dólar y por las expectativas de un acuerdo entre Irán y las potencias mundiales sobre el programa nuclear de Teherán.
Hacia las 17H40 GMT, el barril de Brent del Mar del Norte con entrega en abril operaba a 60,06 dólares en el Intercontinental Exchange (ICE) de Londres, una caída de 42 centavos con respecto a los intercambios del jueves.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de «light sweet crude» (WTI) con la misma fecha de entrega cedía 99 centavos a 49,77 dólares.
Jasper Lawler, analista de CMC Markets, explicó que todas las operaciones de materias primas oscilaron este viernes en torno a la fluctuación del dólar.
«El oro, la plata y el cobre perdieron terreno después de la publicación del informe de empleo en Estados Unidos», explicó el experto.
La tasa de desempleo cayó más de lo previsto en febrero, a un nivel de 5,5%, frente a la cota de 5,7% registrada el mes anterior, según los datos oficiales difundidos este viernes por el Departamento de Trabajo.
Además las autoridades reportaron un alza por encima de las proyecciones de la creación de empleo.
Los datos positivos sobre la actividad en Estados Unidos alimentan las expectativas de que haya un alza de la tasa de interés que fija la Reserva Federal (Fed, banco central) antes de mediados de este año, lo que impulsa al dólar.
En este sentido, el dólar fue impulsado por las compras de inversores que apuestan por un alza de la divisa en los próximos meses, y una subida de la moneda estadounidense encarece las compras de activos denominados en dólares.
Según Ole Hansen, analista de Saxo Bank, «los precios del Brent tampoco lograron sostenerse por las especulaciones en torno a un acuerdo sobre el programa nuclear iraní», entre el grupo 5+1 (Estados Unidos, China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania) y Teherán.
Las potencias occidentales impusieron un paquete de sanciones económicas a Irán, incluyendo al comercio de crudo, con el objetivo de desalentar el desarrollo del programa nuclear de Teherán.
Si estas sanciones se levantan, el retorno de este país al comercio inundaría los mercados, que desde hace meses operan bajo una oferta muy abundante