Publicidad

¿Reinas corchadas?

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

En un video que desde el jueves es tendencia en redes sociales, una periodista le pregunta a la señorita Huila, Laura María Saavedra Gómez: “¿Quién fue Nelson Mandela?”.

“Es la persona que inició el Concurso Nacional de Belleza”, respondió. La reacción inmediata (que es también la más fácil y la más obvia) es pensar “qué tonta es la señorita Huila”, y por ahí derecho: “qué tontas son las reinas, qué ignorantes”, por no usar un lenguaje más violento. Sin embargo, examinemos el hecho más de cerca.

Hablemos del formato: la pregunta fue hecha en un segmento titulado “Reinas corchadas”. Como si el nombre no fuera lo suficientemente humillante, Saavedra renspondía a la pregunta mientras bailaba hula hula. Una franja de esa índole tiene un único propósito: ridiculizar a una concursante de manera intencional y, seguramente, con miras a elevar el rating, a hacer que el video sea compartido miles de veces en internet.

Pero ¿qué hace un periodista preguntando cosas de este tipo a una reina? ¿Qué espera probar o reafirmar? Al parecer, que la mayoría de las señoritas que se presentan al concurso no tienen los conocimientos que la harían pasar por alguien inteligente o medianamente educado. Hemos sido testigo de ello muchas veces, tanto en concursos internacionales como en los nacionales, pero el deseo de seguir escarbando y señalando ese fenómeno, en el marco de una competencia que premia la apariencia física por encima de todo, persiste.

A pesar de los intentos fallidos de tapar la naturaleza banal y dañina del reinado con el supuesto peso de las respuestas que dan las candidatas en el evento oficial, sigue siendo un certamen que evalúa las candidatas por su “perfección” física. Nunca será un concurso que mida su coeficiente intelectual. Sin embargo, se acentúa siempre ese lado del asunto, sólo para humillarlas. Amarillismo puro. Tal vez al país le gusta regocijarse en la ignorancia del otro para sentirse un poco mejor con su propia imbecilidad.

Con ese tipo de “periodismo” se perpetúa, además, el prejuicio que relaciona la belleza con la estupidez, al ventilar mediáticamente la ignorancia de algunas concursantes y sugerir razonamientos como: “si es bella es necesariamente bruta”, cosa que lleva a un segundo punto: “no ser inteligente y ser ignorante son la misma cosa”. No son lo mismo, y tanto lo uno como lo otro son condiciones u opciones legítimas de vida. No todos son inteligentes y no todos quieren saber y conocer. Pero sobre todo, no todos intentan pasar por sabios y cultos, en medio de una cultura que, con hechos como este, pasa por ignorante y altanera.

Por otro lado: ¿cuáles son esos conocimientos de “cultura general” que todos deberíamos tener? Y además, ¿quién aprueba o desaprueba al otro en términos intelectuales? En este caso, una periodista que pretende mostrar la ignorancia de su entrevistada. Quién está más fuera de lugar: ¿aquel que se pone a sí mismo en una posición de saber para exponer y acribillar al otro, o aquel que no sabe porque, tal vez, no le interesa saber? Me pregunto por qué a otros blancos apetitosos no se les hacen esas preguntas. ¿Qué pasaría si se les hicieran a nuestros héroes nacionales de hoy, a los jugadores de fútbol? ¿Y si así fuera, y respondieran mal, estarían siendo igual de criticados públicamente? Algo más allá se esconde en las ansias de ridiculizar a estas mujeres.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido