Publicidad

¿Los niños están bien?

A punto de que la Corte Constitucional anuncie su decisión sobre la adopción de parejas gay, expertos analizan si el desarrollo de un menor y su identidad sexual se ven afectados por tener padres homosexuales.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Hace  ocho años el mundo quedó perplejo cuando la Academia Americana de Pediatría reveló los resultados de un estudio en el que se evidenciaba que los niños criados por parejas del mismo sexo lograban un desempeño similar en lo cognitivo, lo social y lo sexual que aquellos menores que crecieron con padres heterosexuales y, por lo tanto, no habría por qué estigmatizar la adopción gay.

Sin embargo, el concepto de estos expertos no cambió la opinión de quienes consideran que los menores necesitan las figuras materna y paterna para el desarrollo adecuado de su personalidad. La discusión es compleja y en nuestro país está en su punto más álgido por estos días en que los magistrados de la Corte Constitucional están a punto de pronunciarse en favor o en contra de una tutela interpuesta por una pareja de lesbianas.

Más allá de los pronunciamientos a favor de esta decisión por parte de los defensores de los derechos de la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas) o de las críticas de la Iglesia —la Conferencia Episcopal anunció  que solicitará una cita con los magistrados para pedirles que no aprueben la adopción de parejas del mismo sexo—, pedagogos, psiquiatras y psicólogos coinciden en que lo fundamental es determinar hasta qué punto el desarrollo de un niño se ve afectado por tener padres homosexuales.

Desafortunadamente, no existen estudios con una muestra que sea lo bastante significativa como para resolver de una vez por todas esta inquietud. Pero varias investigaciones en EE.UU. y Europa han empezado a dar luces sobre el tema. Por un lado, explica el psicólogo Miguel de Zubiría, hay trabajos que muestran que el rol sexual de un menor se define más por cuenta de la relación con sus hermanos y compañeros, ya que “los niños no quieren parecerse a sus papás. Sus referentes son sus pares”.

También hay otras evidencias que sugieren que quienes han vivido con padres del mismo sexo se han visto afectados. Por lo menos, cuenta De Zubiría, eso es lo que muestra la proliferación de páginas web con testimonios de personas que se quejan de haber sido criadas por homosexuales. Sin embargo, advierte, “hasta donde entiendo no hay evidencia científica seria ni a favor ni en contra de estas posturas y eso es una desgracia porque lo que está en juego es la vida de un ser humano”.

En cambio para el psiquiatra Guillermo Carvajal, quien ha tenido la oportunidad de conocer hijos de parejas del mismo sexo, lo que un niño requiere para su desarrollo es que sus padres ejerzan sus funciones y eso lo puede hacer una sola persona, un matrimonio heterosexual o uno homosexual. Para aclarar esta idea cita el ejemplo de lo que ocurre con las mujeres que deciden tener un hijo por inseminación artificial pero no van a casarse ni a establecer una relación. “Ellas tienen que asumir el rol de papá y de mamá y lo hacen perfectamente”.

Según Carvajal, la adquisición de una identidad sexual tiene poco que ver con el mundo externo. Sabemos, explica, que el 90% de la gente escoge la identidad sexual relacionada con su género y el 10% no. “Se trata de una misteriosa situación que sucede en la mente humana y que es tan compleja que, incluso, se ha dicho que puede ser genética”. Lo cierto, enfatiza, es que no tiene nada que ver la identidad sexual de los padres con la confusión que al respecto puedan tener los hijos.

“El hecho de que haya una pareja homosexual criando a un menor no quiere decir que éste vaya a ser homosexual ni  está demostrado que se afecte psicológicamente”. Además, agrega, a medida que los niños crecen y van conociendo el mundo, se confunden. “Cuando descubren que sus papás tienen relaciones sexuales tienen un choque brutal, entonces ¿también les pedimos a los padres que no duerman juntos?”.

María del Mar González, de la Universidad de Sevilla (España), comparte la opinión de Carvajal en el sentido de que ser educado por dos mamás o dos papás no incide negativamente en el desarrollo de un menor. “Lo importante es la calidad de vida, más que la estructura familiar”. En un estudio que dirigió sobre el tema para el Colegio de Médicos de Madrid, la mayoría de niños entrevistados describían su eje familiar diciendo que sus papás son como un matrimonio pero de dos mujeres que se quieren. “Parece —concluye González— que a los niños no les escandaliza el amor”.

José Luis Pedreira, presidente de la sección de psiquiatría infantil de la Asociación Española de Pediatría, también está convencido de que el desarrollo psicosocial de los niños criados en familias homoparentales es equiparable con el de quienes se educan en familias de corte heterosexual. “Es la evidencia que tenemos, lo demás son creencias en las que prima el juicio a priori”.

Estas opiniones han sido refutadas por psiquiatras  como Paulino Castells, quien a pesar de reconocer que cualquier persona puede educar con amor y responsabilidad, está convencido de que un ser humano necesita para la identificación y maduración de su personalidad un modelo femenino y uno masculino.

Todas estas posiciones  evidencian la complejidad de la discusión acerca de la adopción homosexual y la falta de evidencia científica que facilite una decisión como la que tomará la Corte Constitucional.

Lo cierto es que la mayoría de estos expertos coinciden en que los adultos tienen la responsabilidad de aclarar las confusiones de los niños, especialmente cuando la composición familiar es distinta a la convencional. Y, concluye Carvajal, también es claro que “un niño criado en un ambiente de libertad sexual es más respetuoso de las decisiones y la vida íntima de los demás”.

Ver infografía: cómo se adquiere la identidad sexual

Dos mamás y el desafío de educar

El próximo cuatro de marzo se estrena en las salas de cine del país Los niños están bien. Una cinta, dirigida por Lisa Cholodenko y ganadora a Mejor Película en el Festival de Berlín 2010, que cuenta la historia de una pareja de lesbianas que vive en California.

Publicidad

Las actrices Annette Bening y Julianne Moore son las protagonistas de esta comedia que retrata los problemas de pareja y el desafío de educar a dos adolescentes que crecieron en un ambiente en donde las relaciones homosexuales son normales, comunes y permitidas.

La historia se torna emocionante cuando los jóvenes encuentran a su padre biológico y éste termina entablando más que una amistad con una de sus mamás, quien finalmente cede a sus encantos por cuenta de las dificultades de la convivencia con su compañera, con quien lleva más de una década.

Publicidad

Abecé de la tutela que fallará la Corte Constitucional

Quién la interpuso

Una pareja de lesbianas colombianas que legalizó su unión en Alemania y luego en nuestro país. Una de ellas tuvo una hija biológica y su compañera se presentó ante el Instituto de Bienestar Familiar (ICBF) para que la menor también quedara registrada como su hija. Sin embargo, esta entidad negó su petición.

Los argumentos

El abogado que lleva el caso, Germán Rincón , argumentó en la tutela que el ICBF en vez de cumplir con su función como garante de los derechos de los niños, sólo le reconoció a la menor la protección del 50% de sus derechos.

Publicidad

Estudio a favor

Los demandantes solicitaron a una psicóloga del ICBF que hiciera un estudio del caso. En el informe sostuvo que no había riesgos psicoafectivos para el desarrollo de la niña por crecer con madres lesbianas y dictaminó que la pareja puede hacerse cargo de la menor de manera responsable.

Por qué la adopción

A pesar de que esta pareja vive con la menor, consideraron que debían exigir los derechos que se les garantizan a cualquier padre y madre con respecto de sus hijos como su protección en caso de que alguna fallezca o decidan separarse.

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido