Publicidad

La lente de Dayanita Singh

Una de las fotógrafas más importantes de la India, Dayanita Singh, ha desarrollado una obra amplia, que va desde el blanco y negro hasta los juegos cromáticos.

22 de febrero de 2011 – 12:44 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Desde el míercoles estará abierta al público la exposición “El mundo íntimo y personal de Dayanita Singh”, una muestra que recorrerá las distintas etapas de la obra de esta fotógrafa india, tal vez la más famosa de su país. Organizada por el Banco de la República y la Fundación Mapfre, la exhibición permitirá al público apreciar el universo personal de Singh y su particular visión, más allá de la postal turística de la India.


Ordenadas cronológicamente, la muestra de fotos ilustra muy bien cada paso en la búsqueda artística de Singh. Se trata, desde luego, de un recorrido diverso, que va desde lo documental de sus primeros trabajos hasta el riesgo cromático de sus últimas obras. Singh, en todo caso, evita que la encasillen. Cada nueva exploración ha dependido de las circunstancias y de su formación. De hecho, su educación como documentalista condicionó su primera serie de fotografías: la artista ahondó sobre todo en los dramas personales.


Esa primera serie de fotos, que Singh denominó Am As I am, buscó retratar las emociones y el drama de un ashram, ese lugar a medio camino entre el centro religioso y la escuela en el que las niñas permanecen hasta la mayoría de edad. En ese sentido, un ashram funciona como campo para las paradojas: en marcado contraste con la intimidad del ambiente, casi toda la cotidianidad (el baño, el juego, el rezo) es pública. El resultado, además de un magistral manejo del blanco y negro, es una notable tensión en cada foto.


La necesidad de registrar una cotidianidad siguió en Ladies of Calcuta, pero esta vez con centro en el mundo familiar de la clase alta hindú. En esta serie, Singh buscó explorar su pasado y vislumbrar su propio futuro. La fotografía como función aristócrata. Es decir, como la posibilidad de registrar un presente particular e impulsarlo a la posteridad. En casi todos los casos, las mujeres posan como quieren ser vistas por las próximas generaciones.


Sin embargo, Singh arriesgó y en el último tiempo hizo de los colores (toda su obra había sido en blanco y negro) y los espacios sus herramientas fundamentales. La prueba más lograda es Blue Book, una serie de fotografías en la que la artista juega con el vacío y la impersonalidad de ciertos lugares.
 

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido