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La crítica más dura es contra el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, y el llamado al Primer Mandatario es para que, al igual que lo hizo el expresidente Álvaro Uribe, asuma por su cuenta las riendas de la seguridad.
“El legado histórico de seguridad que heredamos el 7 de agosto del año anterior no se puede dejar perder, la historia no nos perdonaría. Esperamos que Santos consolide ese legado de Uribe”, sostuvo el presidente del Partido Conservador, José Darío Salazar, quien cree que pueden estar pasando tres cosas: el Ejército bajó la guardia, falta gerencia o se requiere un mando centralizado como lo tenía el propio expresidente. Lo cierto, dice, es que “la seguridad de hoy no es la de antes”.
“El presidente anterior hacía esa microgerencia, personalmente estaba día a día revisando hechos de orden público. Entendemos las nuevas preocupaciones que Santos gestiona con éxito. Esa microgerencia, por ejemplo, debería hacerla el ministro de Defensa, investido de la autoridad que tiene como ministro sobre las tropas”, dijo Salazar.
Precisamente, el problema para algunos es que a Rivera le falta autoridad, “porque los resultados no son los que Colombia requiere. Es muy inquietante, no hay región del país tranquila. Si esto continua así le va a tocar asumirlo directamente al presidente como jefe supremo de las Fuerzas Armadas”, agregó.
La situación es tal, que el presidente del Senado, Armando Benedetti, se atrevió a pedir la renuncia del ministro: “Rivera tiene que hacer unos ajustes ya, o que nos diga y dé un paso al lado… que se vaya el que no esté funcionando y que lleguen nuevas personas que sean capaces de mantener la seguridad democrática”.
Rivera les salió al paso a sus críticos: “La misión de defensa, de la Policía y de las Fuerzas Militares, no se centra en controversias políticas. No estamos para pedir un pase de cortesía en mentideros políticos o de periodistas, sino para ver cómo hacemos para mejorar la seguridad de nuestra gente en términos completos”.
Y el Partido Liberal, por su parte, salió en defensa de Rivera lanzando de paso pullas a Uribe. Según su presidente, Rafael Pardo, en el gobierno anterior, con la Ley de Justicia y Paz, se generó un proceso de reciclaje de los grupos paramilitares, que es lo que actualmente se llaman las Bacrim, y no se puede abrir la puerta para negociar con ellos porque ello podría ser la consolidación de un nuevo Ralito.