
A lo largo de la historia el hombre se ha encargado de conquistar cualquier fuente de energía disponible. El viento, el agua, los combustibles, la materia orgánica o el calor de la tierra han sido terrenos conquistados desde siglo atrás ¿Pero qué pasa cuando los recursos escasean?
«Blinker» al ubicarse en medio de los ojos, recibe toda la energía generada en el parpadeo
Al parecer algunas mentes maestras como la de la joven canadiense Ann Makosinski han demostrado que basta con la energía del cuerpo para cargar una linterna. Hoy el mundo vuelve a poner el tema sobre la mesa con el lanzamiento de «Energy Adiccts» la colección de joyas de la diseñadora gráfica Israelí Naomi Kizhner, que usando oro y biopolímeros, creó una serie de joyas «parasitarias» que extraen energía a partir de la sangre que circula en el cuerpo.
«E- Pulse Conductor» es la joya que se conectacollagejoyanariz a la espina dorsal y los impulsos nerviosos producen su movimiento
«En un mundo donde hay un declive significativo de recursos, la humanidad está obligada a encontrar nuevas fuentes para satisfacer las necesidades energéticas. De ahí que la propuesta sugerida a este dilema se base en la idea de la riqueza biológica, la cual nos permite extraer energía directamente desde nuestro cuerpo» afirma Kizhner
«Blood Bridge» hace girar la rueda ubicada en su interior, gracias al fluido sanguíneo
Fotos: Naomi Kizhner