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Cuando un técnico logra que su equipo asimile en el campo el trabajo de la semana, los entrenamientos y las evoluciones mecánicas del juego, habrá logrado una cuota hacia el éxito.
Cambiar de módulos, encontrar variantes durante los partidos y adaptarse a todas las circunstancias es algo que la mayoría de los adiestradores desean, y Pékerman encontró esta ductibilidad en el juego frente a Canadá.
El técnico movió el equipo como un acordeón, lo alargó, lo achicó, lo estrechó y lo amplió con cambios sencillos. Partiendo del volante central, Mejía, con tres en segunda, Cuadrado-Carbonero-James, y dos puntas, al módulo final de un solo punta, Jackson, con dos de marca y tres de segunda línea, el equipo se desplegó en todas las variantes en una muestra de riqueza táctica que merece el aplauso.
Canadá fue más difícil de lo que su posición en el ranquin Fifa mostraba (120), porque se encerró, no dio espacios, presiono y jugó un partido serio, pero sin darles patadas a los colombianos, que tuvieron que bregar en la búsqueda del hueco para entrar, y creó pocas situaciones de gol.
Jayson Murillo fue la revelación de la doble partida. Serio, buen cabeceador, con buenos movimientos posicionales y dando seguridad al fondo. El joven del Granada ha evolucionado mucho y en él hay una magnifica alternativa para reemplazar a Mario Yepes. Nótese que en un momento la defensa tuvo a Arias-Murillo y Franco, tres de los defensores titulares con Lara en el Mundial Sub-20 de Colombia; algo muy interesante pues demuestra que los ciclos se vienen cumpliendo.
Pékerman parece tener una duda grande en el segundo volante defensivo. Desde el juego contra Brasil en el Mundial, cuando borró a Aguilar, convocado y sin jugar en los últimos lances, ha probado con la fórmula Aldo, ausente esta vez, Guarín, discreto aunque mejoró contra Canadá, y por momentos Carbonero, un mixto con poca recuperación. Diera la impresión de que el técnico quiere estructurar un volante tapón y un mixto con mucha salida que le dé una mano a James en el armado.
Bacca sigue metiéndola cada vez que juega. Tiene gol, el que se le niega a Teófilo en la selección, donde su promedio es muy bajo. Bacca remata; Teo intenta jugar con desmarques de ruptura y apoyo, brindando prestaciones diferentes a las de su coterráneo, una máquina de golear.
Ahora, a buscar rivales de verdad y a seguirles la pista a las innovaciones de Pékerman. Por lo pronto, en Nueva York se encontró un buen zaguero central y eso pagó el viaje…