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A la fotografía de rigor que es costumbre se tomen los Jefes de Estado en esas convocatorias, el primer mandatario colombiano, Álvaro Uribe, sí llegó. Se encontraba al lado opuesto de los presidentes de Venezuela y Ecuador, Hugo Chávez y Rafael Correa respectivamente.
Sin embargo, la situación se puede tornar álgida un poco más tarde, cuando la cita de mandatarios se da un día después de conocerse el resultado del peritaje de la Interpol a los computadores de Raúl Reyes, y que arrojó como resultado que Colombia nunca manipuló los tres portátiles.
Pero en cuanto a los concreto de la cumbre, los jefes de Estado y Gobierno de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALC-UE) empezaron su encuentro con la firme voluntad de llegar a acuerdos sobre pobreza y medioambiente, lo que permitió aparcar las polémicas que enfrentan a algunos de estos países.
El presidente de Perú y anfitrión, Alan García, recibió al medio centenar de gobernantes en el Museo de la Nación, donde se ratificará la Declaración de Lima.
El reto es encontrar fórmulas para paliar estos problemas y para ello los presidentes se reunieron a puerta cerrada repartidos en ocho mesas de trabajo. En la inauguración, el presidente peruano pidió acordar "metas concretas" para paliar la hambruna y la pobreza, uno de los ejes centrales de la cita limeña.
Así, propuso incrementar un dos por ciento la producción agrícola para aliviar la crisis alimentaria mundial y defendió la supremacía de la política sobre el mercado.
Este último comentario de García llevó al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a elogiarlo, en un acto simbólico que apacigua las tensas relaciones entre los dos mandatarios, protagonistas de agrias polémicas.
Por su lado, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, también adoptó un perfil conciliador sobre otro asunto clave del debate: las negociaciones de la Comunidad Andina con la UE que buscan un acuerdo de asociación política, comercial y de cooperación.
Correa dijo que con "esfuerzo" y "tolerancia" puede lograrse el acuerdo y propuso "buscar alternativas" frente a las discrepancias entre los cuatro miembros de la CAN (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) al respecto. En todo caso, dejó claro que Ecuador no firmará un acuerdo que perjudique a los inmigrantes en Europa.
El presidente de Panamá, Martín Torrijos, confirmó hoy que su país se incorporará plenamente a la negociación que llevan a cabo los países centroamericanos con la UE para un acuerdo de asociación política, comercial y de cooperación.
Por su lado, la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, consideró que la pobreza en América Latina es consecuencia de las malas prácticas políticas
A su juicio, los niveles de pobreza y desigualdad no proceden del cambio climático, "como pareciera", sino de "políticas concretas desarrolladas fundamentalmente en la región latinoamericana y que nos han convertido no en el continente más pobre pero sí el más inequitativo y desigual".
Ante los planteamientos de los latinoamericanos, el presidente de Eslovenia y del Consejo Europeo, Janez Jansa, confió en que la UE esté "a la altura de las expectativas de sus interlocutores" y abogó por la integración como fórmula para el desarrollo social.
Así, solicitó "todos los esfuerzos" para afianzar los lazos entre ambos bloques, mientras el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, confirmaba que el propósito de la cumbre es avanzar en las negociaciones "con posiciones flexibles".
El titular del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pottering, abogó por "los valores de la democracia" y rechazó "toda forma de gobierno dictatorial o autoritaria".
Respaldó, asimismo, la integración regional como fundamento de la asociación estratégica entre la UE y Latinoamérica y dijo que los acuerdos con los andinos y Mercosur debería darse "como más tarde a mediados de 2009".
"Sólo así seremos capaces de establecer, hacia el año 2012, la Asociación euro-latinoamericana", subrayó Pottering.
Los debates de los presidentes se prolongarán hasta la tarde, cuando se hará pública la Declaración de Lima.
En otro ambiente menos oficial, se clausuró hoy la III Cumbre de los Pueblos, con la propuesta de presentar como candidato al Nobel de la Paz al presidente boliviano, Evo Morales.
También solicitaron la retirada de los "cascos azules" de Haití y la búsqueda de una "solución negociada" al conflicto colombiano.